La medida temporal, adoptada tras detectarse vibraciones anómalas, provoca retrasos en los AVE que atraviesan Castilla y León
Adif, el gestor de infraestructuras ferroviarias, redujo a 60 kilómetros por hora la velocidad de los trenes de alta velocidad que circulan entre Madrid y Valladolid en un tramo situado entre Segovia y Garcillán, después de que varios maquinistas advirtieran vibraciones anómalas, lo que llevó a detectar una deformación en la vía durante las comprobaciones técnicas.
La limitación temporal se aplicó en un segmento de algo más de 18 kilómetros, comprendido entre los puntos kilométricos 68,2 y 86,4, donde los trenes no pueden superar los 60 km/h mientras los técnicos de Adif revisan la infraestructura y realizan las verificaciones necesarias para garantizar la seguridad ferroviaria.
Tramo afectado y efectos en los trayectos
Los viajeros recibieron avisos en sus teléfonos móviles en los que se les informaba de demoras que, en algunos casos, alcanzaron hasta 90 minutos, una situación atribuida a la reducción de velocidad y a las incidencias operativas derivadas de la intervención en la infraestructura.
El incidente afecta a las conexiones de larga distancia que atraviesan Castilla y León para enlazar Madrid con Galicia, Asturias, Cantabria y el la Comunidad vasca. Algunos servicios también se desvían en Olmedo (Valladolid) hacia Medina del Campo, y desde esta población hacia Salamanca.
Fuentes de Adif confirmaron a EFE que el tipo de incidente que reportó el maquinista se debe a varios motivos, como baches en las vías, falta de balasto o alguna vibración extraña. El Español confirmó por su parte que se trataba de una deformación en la vía.












