Una reunión histórica podría celebrarse en dos semanas para intentar frenar la guerra
Vladimir Putin quiere un cara a cara con Volodymyr Zelensky. Sin intérpretes, sin asesores, sin cámaras… y sin Donald Trump. Pero el expresidente estadounidense tiene otros planes.
En un nuevo giro diplomático, Trump insiste en participar en una posible reunión bilateral entre los líderes de Rusia y Ucrania, con el argumento de que su presencia es clave para lograr la paz. El escenario de esta cita, que podría celebrarse en las próximas dos semanas, sigue sin confirmarse. Lo que sí está claro es que el pulso geopolítico ha vuelto a escalar.
Trump: “Ambos me quieren allí, y allí estaré”
Todo comenzó tras la cumbre en Alaska, donde Trump se reunió en privado con Putin. Días después, se encontró con Zelensky en la Casa Blanca, acompañado por líderes europeos. El resultado: una llamada telefónica de Trump a Putin para proponer una reunión trilateral.
Pero, según fuentes citadas por Politico, Putin habría respondido con frialdad: “No tienes que venir. Quiero verlo a solas”.
Trump no se dio por vencido. En su red Truth Social escribió que ya están trabajando en la logística de un encuentro entre los tres mandatarios. “Ambos quieren que yo esté presente”, reiteró más tarde en una entrevista en Fox News.
¿Un avance real hacia el alto al fuego?
Aunque la reunión aún no tiene fecha oficial, el canciller alemán Friedrich Merz, presente en la cumbre de la Casa Blanca, aseguró que Putin accedió a reunirse con Zelensky tras su llamada con Trump, y que el encuentro podría producirse en cuestión de días.
Zelensky, por su parte, se mostró abierto: “Estamos preparados para una trilateral”. También confirmó que ya se están trabajando los términos de nuevas garantías de seguridad para Ucrania, en coordinación con Estados Unidos y varios países europeos.
El ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, también dejó la puerta abierta a una cumbre trilateral o bilateral, aunque advirtió que estos encuentros deben “prepararse con la máxima minuciosidad” y no ser simples gestos mediáticos.
El primer cara a cara desde 2019
Si la reunión se concreta, será la primera vez que Putin y Zelensky se vean las caras desde 2019, durante una cumbre en París, tres años antes de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.
Desde entonces, la guerra ha dejado miles de muertos, millones de desplazados y una fractura geopolítica sin precedentes entre Rusia y Occidente. Un eventual alto al fuego —aunque temporal— representaría un giro monumental tras más de tres años de conflicto.
¿Qué busca Trump?
Con las elecciones presidenciales estadounidenses en el horizonte, la insistencia de Trump en ser parte de esta negociación no es casual. Al presentarse como el único capaz de frenar la guerra entre Rusia y Ucrania, refuerza su imagen de líder fuerte ante sus votantes.
Su equipo ya trabaja en el diseño del encuentro. El vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff están coordinando con Moscú y Kiev los próximos pasos.
Una foto que puede cambiar la historia
Más allá del quién y el dónde, lo que está en juego es una foto histórica: Putin, Zelensky y Trump sentados en la misma mesa, negociando el primer acuerdo tangible de paz en Europa del Este en más de una década.
¿Será esta la oportunidad real de frenar la guerra? ¿O solo otro capítulo más de una batalla política global?











