Indicios preliminares y testimonios de pasajeros apuntan a que el vagón 6 de Iryo arrastraba un sobrepeso que impactó contra la vÃa
Investigadores de la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios confirmaron una rotura en la soldadura del raÃl L-10717 número 23117, indica ABC, aunque aún analizan si esta anomalÃa originó el descarrilamiento del tren Iryo 6189. La investigación del accidente de Adamuz acaba de arrancar y todavÃa no se han analizado las cajas negras de los convoyes, entre otros datos pendientes de recabar en un proceso que se prevé largo y complejo.
La imagen que ilustra esta noticia es de los agentes del Equipo Central de Inspecciones Oculares de CriminalÃstica de la Guardia Civil mientras fotografÃan el punto donde se fracturó la soldadura, y se puede apreciar que falta un trozo de vÃa. Los investigadores trabajan en averiguar la causa de la fractura del raÃl y, según indica el citado medio, los indicios en el lugar y los testimonios de los pasajeros apuntan a que el vagón 6 arrastraba un sobrepeso adosado en los bajos.
El sobrepeso pudo impactar contra la vÃa
Los testigos dentro del vagón 6 relataron cómo sintieron perturbaciones antes del accidente, quizás provocadas por el citado peso que, al contactar con la vÃa, pudo romperla y provocar su descarrilamiento que arrastró a su vez a los coches 7 y 8. La secuencia, que parece clara de entrada, fue que los tres vagones descarrilaron y chocaron con un tren que circulaba en sentido contrario, el Alvia 2384.
Otros factores a tener en cuenta son los datos del tren y la infraestructura ferroviaria: según la versión de Puente, el tramo recibió una renovación el pasado mayo, presupuestada en 700 millones de euros. El convoy de Iryo, por otra parte, tenÃa menos de cuatro años y superó positivamente una revisión cuatro dÃas antes del accidente.
El balance oficial, 24 horas después del siniestro, es de 40 muertos y 32 desaparecidos, con 122 heridos, 41 vÃctimas hospitalizadas y 13 de ellas Cuidados Intensivos.











