Junts insiste en que el Gobierno cumpla sus compromisos, entre otros, el regreso de Puigdemont y el catalán como lengua oficial en la UE
Ayer tocó la reunión Illa-Puigdemont; el presidente catalán antes criticaba ese tipo de encuentros, pero cambió de opinión como su jefe Pedro Sánchez.
Ese encuentro, según apunta ABC, tenía como primordial objetivo resolver otro más relevante, el del golpista y prófugo Puigdemont con el propio Pedro Sánchez en La Moncloa.
Los cálculos presidenciales son que esta fotografía podría darse la próxima primavera. Pero antes el Tribunal Constitucional ha de resolver primero los recursos planteados por Puigdemont y el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, para que se les aplique en su totalidad la Ley de Amnistía… Aunque el Tribunal Supremo elevará el caso, con toda probabilidad, a la justicia europea.
Sánchez está deseando alargar, sea como sea, esta nefasta y problemática legislatura hasta su final. A pesar de la situación que vive España. Para ello necesita imperiosamente los votos de Junts. Pero se tiene que ‘vender’ a las demandas de los independentistas.
Sin embargo, entre otras cuestiones, ni el catalán se ha convertido de momento en un idioma oficial en la Unión Europea ni Puigdemont ha podido regresar a España.
Según apunta ABC, los independentistas acusan a Sánchez de usar al Tribunal Constitucional para acelerar o ralentizar sus fallos a su conveniencia. O para no dar pasos definitivos sin un compromiso para la aprobación presupuestaria. Los socialistas niegan las acusaciones y aseguran que están haciendo todo lo posible para un regreso inminente del expresidente.
Y en estas llegó la reunión en Bruselas, un encuentro que sirvió para transmitir las mejores intenciones del lado socialista, y exigencias y urgencias del lado de Junts.
Continúa la incertidumbre, y mientras, Pedro Sánchez…, más demacrado.








