Saltar el contenido

Sanitarios, obligados a atrincherarse en un centro de salud ante el ataque de un marroquí

El hombre de origen magrebí había acudido previamente alterado tras ser rociado con gas pimienta en una reyerta anterior

En la madrugada del 14 de enero de 2026, el Centro de Salud de Brenes (Sevilla) vivió momentos de auténtico terror cuando un paciente de origen marroquí desató una violenta agresión contra el personal sanitario de guardia.

Según fuentes del centro y un vídeo difundido por los propios afectados, el hombre, que había acudido previamente alterado tras ser rociado con gas pimienta en una reyerta anterior, exigió insistentemente ser trasladado a un hospital.

Tras ser atendido inicialmente por la médico de guardia, que resolvió su consulta, el marroquí entró en una furia descontrolada al no obtener lo que demandaba. Comenzó a golpear objetos, persiguió a los profesionales y causó daños materiales en las instalaciones.

Los cuatro sanitarios presentes: médico, enfermeros y personal auxiliar, se vieron obligados a refugiarse y atrincherarse en una sala del centro para protegerse, mientras enviaban un desesperado vídeo de auxilio denunciando: «Un marroquí nos ha golpeado a todos».

El agresor rompió una puerta y amenazó de forma reiterada al equipo, generando pánico entre los trabajadores. Ante la gravedad de la situación, se alertó inmediatamente a las fuerzas de seguridad.

La Guardia Civil detuvo al marroquí

La Guardia Civil se personó en el lugar con rapidez y procedió a la detención del individuo casi de inmediato, evitando males mayores.

Como consecuencia del incidente, el centro de salud tuvo que cerrar temporalmente sus puertas durante las horas siguientes, derivando la atención sanitaria a otros dispositivos de la zona.

Fuentes sindicales y el Sindicato Médico de Sevilla han condenado enérgicamente los hechos, calificándolos como «extrema violencia» y exigiendo mayor protección para los profesionales sanitarios, que vuelven a verse expuestos a agresiones en su lugar de trabajo.

El Ilustre Colegio Oficial de Enfermería de Sevilla también ha mostrado su repulsa, destacando que, aunque en esta ocasión no se registraron heridas graves entre el personal, se trata de una nueva muestra de la inseguridad que sufren a diario los sanitarios andaluces en este caso por un inmigrante marroquí. La investigación continúa para determinar las circunstancias exactas y posibles antecedentes del detenido.

 

Deja tu respuesta