El sindicato afín a VOX rechaza el último acuerdo entre el presidente del gobierno y los separatistas
El sindicato Solidaridad ha denunciado con firmeza el nuevo acuerdo entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el partido separatista Junts, que impone la obligación de utilizar el catalán en los servicios de atención al cliente de las grandes empresas, incluso fuera de Cataluña.
Imposición del catalán en empresas de más de 250 empleados
Según el acuerdo, las compañías con más de 250 trabajadores que operan en sectores clave como la energía, telecomunicaciones, transporte, banca o seguros estarán obligadas a ofrecer atención en catalán, sin importar la comunidad autónoma donde estén ubicadas. Esto implica que miles de empleados deberán formarse en catalán de forma obligatoria, con el riesgo de quedar en desventaja profesional si no lo hacen.
Solidaridad denuncia una medida «política y discriminatoria»
Desde el sindicato Solidaridad aseguran que esta medida no tiene relación con la mejora de los derechos laborales ni con la protección del consumidor, sino que responde a un pacto político que «traslada la carga a los trabajadores más vulnerables».
«Los verdaderos perjudicados no son Sánchez ni Puigdemont, sino los empleados que tendrán que cumplir con requisitos absurdos para conservar su empleo», ha declarado el sindicato en una nota enviada a La Gaceta de la Iberosfera.
El sindicato defiende el español como lengua común
Solidaridad recuerda que el castellano es la lengua oficial y común en todo el territorio español, y considera que exigir el catalán de forma obligatoria en regiones donde no es lengua cooficial supone una clara discriminación hacia los trabajadores. Muchos empleados podrían ver comprometido su futuro profesional por no dominar una lengua regional que no es necesaria en su lugar de residencia.
Advertencia ante medidas que atenten contra la igualdad laboral
El sindicato ha advertido que tomará todas las medidas necesarias para frenar lo que consideran una amenaza a la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral.
«Esta imposición lingüística solo busca sostener a Sánchez en el poder a costa de los trabajadores», concluye el comunicado.











