Saltar el contenido

Interior mueve ficha tras el escándalo del DAO mientras la oposición afila el ataque contra Marlaska

El relevo en la cúpula de la Policía Nacional ya está oficialmente en marcha. El Ministerio del Interior ha activado este lunes el trámite para sustituir al director adjunto operativo, el poderoso DAO, tras la dimisión del comisario acusado de agresión sexual por una subordinada. Y lo hace en medio de una tormenta política que amenaza con recrudecerse en el Congreso.

La convocatoria para cubrir el puesto se ha publicado a las dos de la tarde en la Orden General, el boletín interno del cuerpo. Es el paso formal que abre el proceso de designación. Pero en los pasillos de Interior nadie duda de que la decisión está prácticamente tomada.

Mientras tanto, la oposición prepara una nueva ofensiva parlamentaria contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

El relevo en la Policía ya está en marcha

La Dirección General de la Policía ha activado la llamada “Convocatoria Pública Número 10/2026” para cubrir el puesto de director adjunto operativo, el cargo clave que coordina la operativa diaria del cuerpo.

El puesto se cubre por libre designación. Desde la publicación, se abre un plazo de siete días para presentar candidaturas. Eso significa que el nombramiento no llegará, como mínimo, hasta la próxima semana.

De forma interina, el cargo lo ocupa la comisaria principal y directora de Recursos Humanos, Gemma Barroso, miembro de la Junta de Gobierno de la Policía.

Sin embargo, distintas fuentes apuntan a que el movimiento es más un trámite que una incógnita real. El ministro Fernando Grande-Marlaska quiere que el relevo suponga también un mensaje político claro: su intención es que sea una mujer quien asuma la dirección operativa.

El detonante que lo cambió todo

El anterior DAO, José Ángel González, dimitió tras ser acusado por una inspectora de haberla agredido sexualmente en abril de 2025 en la vivienda oficial del alto cargo.

La querella está siendo tramitada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid. El caso ha generado una fuerte sacudida interna en el cuerpo y un enorme desgaste político para el Ministerio.

La oposición reprocha que no se abriera expediente disciplinario tras la denuncia y que la salida se produjera únicamente mediante dimisión.

La portavoz del PP en materia de Interior, Ana Vázquez, ha criticado públicamente que el presunto agresor no fuera cesado formalmente y que no se aplicara el régimen disciplinario previsto en la ley de 2010 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Protestas en la calle y tensión en el cuerpo

El malestar no se limita al ámbito parlamentario. El sindicato mayoritario JUPOL ha convocado concentraciones ante la sede del Ministerio del Interior.

Medio centenar de personas, entre policías y representantes sindicales también de la Guardia Civil, se han concentrado para exigir responsabilidades políticas.

El secretario general de JUPOL, Aarón Rivero, denunció que “nadie da la cara” en Interior y que la situación está generando crispación dentro del cuerpo.

El mensaje es contundente: el escándalo de la cúpula compromete la imagen de toda la Policía Nacional.

La oposición prepara una nueva andanada

El calendario político tampoco juega a favor del ministro.

Este miércoles no acudirá a la sesión de control al Gobierno, algo poco habitual en sus siete años al frente del Ministerio. La razón oficial es su participación en una reunión sobre política migratoria en Roma junto a sus homólogos de Italia, Grecia y Pakistán.

Sin embargo, la ausencia evita que tenga que responder en ese momento parlamentario a preguntas directas sobre el escándalo del DAO.

Eso no significa que el asunto se enfríe.

El Partido Popular ha registrado varias preguntas dirigidas tanto al director general de la Policía, Francisco Pardo, como al propio ministro. Además, hay una petición formal de comparecencia pendiente de ser incluida en el orden del día del Congreso.

La batalla política está servida.

Más que un relevo técnico

El cargo de director adjunto operativo no es simbólico. Es uno de los puestos más poderosos dentro de la Policía Nacional.

Coordina la operativa diaria, supervisa unidades clave y ejerce una enorme influencia interna. Por eso, la elección no es solo administrativa.

Es un mensaje.

En un contexto marcado por denuncias de acoso, debates sobre protocolos internos y exigencias de mayor transparencia, el relevo será interpretado en clave política y corporativa.

¿Cierre de crisis o inicio de una nueva fase?

El movimiento de Interior busca transmitir normalidad institucional: convocatoria publicada, proceso abierto, sustitución en marcha.

Pero la crisis está lejos de cerrarse.

Quedan preguntas pendientes:

• ¿Por qué no se abrió expediente disciplinario inmediato?
• ¿Se activaron correctamente los protocolos internos?
• ¿Qué responsabilidades políticas pueden derivarse?
• ¿Cómo afectará al prestigio del cuerpo?

En paralelo, el juzgado sigue su curso y el exDAO prepara su defensa.

La combinación de proceso judicial, presión sindical y ofensiva parlamentaria dibuja un escenario complejo para el Ministerio.

El nombramiento de la nueva persona al frente de la dirección operativa será el primer gran gesto para intentar pasar página. Pero el foco político seguirá encendido.

Deja tu respuesta

Donar

Síguenos

Última Hora