El Gobierno Socialcomunista avanza en su agenda de censura contra la libertad digital, primero con los menores de 16 años
La deriva autoritaria del Gobierno de Pedro Sánchez continúa. Por ello, el fundador de Telegram, Pavel Durov, ha lanzado una dura advertencia contra las medidas anunciadas por el Ejecutivo Socialcomunista, que pretenden prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años.
Durov no ha dudado en calificar estas regulaciones como un claro intento de «control total» sobre la sociedad, alertando a los usuarios de que se trata de «normas peligrosas que amenazan vuestras libertades«.
Esta denuncia desde Telegram pone de manifiesto, una vez más, cómo el PSOE y sus aliados comunistas utilizan la excusa de la «protección infantil» para imponer una censura generalizada y sofocar la libertad de expresión en España.
El anuncio de Sánchez, presentado como una batalla contra el «salvaje oeste digital«, no es más que un pretexto para extender el brazo censor del Estado sobre las plataformas independientes como Telegram.
Régimen de vigilancia masiva
Mientras el Gobierno se obsesiona con regular el contenido online, ignorando los verdaderos problemas como la inflación galopante o la inmigración descontrolada causados por sus políticas izquierdistas, Durov ha sido claro: estas medidas no protegen a nadie, sino que sirven para consolidar un régimen de vigilancia masiva al estilo de los peores totalitarismos del siglo XX.
«Sánchez busca el control total«, ha afirmado el empresario ruso, recordándonos que en democracias liberales como las defendidas por la derecha, la libertad individual debe primar sobre el intervencionismo estatal.
Esta ofensiva contra las redes sociales llega en un contexto donde el Gobierno Socialcomunista ya ha demostrado su alergia a la disidencia. Recordemos los intentos previos de bloquear plataformas críticas con el poder, como el fallido cierre de Telegram en 2024 por supuestas violaciones de derechos de autor, que fue revertido gracias a la presión popular y judicial.
Ahora, bajo el disfraz de proteger a los menores, Sánchez y sus ministros pretenden imponer un paternalismo asfixiante que limita no solo a los jóvenes, sino a toda la sociedad. Expertos en libertades digitales, alineados con valores conservadores, advierten de que esto podría abrir la puerta a más restricciones.
Regulaciones que amenazan las libertades
La respuesta de Telegram no se ha hecho esperar. Durov, un defensor acérrimo de la privacidad y la libertad de expresión, ha utilizado su propia plataforma para alertar directamente a los usuarios españoles: «Estas regulaciones son peligrosas y amenazan vuestras libertades«.
Esta posición contrasta con el silencio cómplice de otras grandes tecnológicas, más alineadas con la agenda progresista globalista. Mientras tanto, el Ejecutivo de Sánchez guarda un sospechoso mutismo ante estas acusaciones, probablemente porque sabe que cualquier defensa revelaría su verdadero objetivo: un control orwelliano sobre la información.
Sectores de VOX exigen que se detenga esta ‘ley mordaza digital’. «El Socialcomunismo siempre ha odiado la libertad porque no puede controlar las ideas libres«… Porque la censura no protege, solo esclaviza. Telegram, al menos, resiste.












