La violencia importada sigue aumentando en toda Europa
La seguridad en Alemania vuelve a estar en el centro del debate tras un nuevo episodio de violencia en un espacio público. Tres hombres de nacionalidad yemení, eritrea y sierraleonesa están siendo investigados por agredir violentamente a un ciudadano alemán de 38 años en la estación central de Rosenheim, Baviera. El incidente se produjo después de que la víctima les solicitara que hablaran más bajo en el hall de la estación.
Según la Policía Federal Alemana, los sospechosos reaccionaron con agresividad extrema, golpeando en grupo al hombre y provocándole múltiples cortes y heridas en el rostro. La pelea se desató rápidamente ante numerosos testigos, generando alarma entre los pasajeros y el personal de la estación.
Agentes federales que se encontraban en las inmediaciones lograron detener inicialmente a dos de los atacantes, mientras que el tercero logró huir temporalmente. Más tarde, los tres sospechosos, de 28, 31 y 35 años, fueron localizados y arrestados en distintos puntos de Rosenheim.
Las pruebas de alcoholemia realizadas a los implicados indicaron niveles de alcohol en sangre de entre 1 y casi 2 gramos por litro. Tras completar las diligencias iniciales, los agresores quedaron en libertad, aunque el proceso judicial por lesiones graves continúa abierto.
Este caso se suma a una serie de incidentes violentos protagonizados por inmigrantes en estaciones de tren y otros espacios públicos de Alemania, reavivando el debate sobre la inseguridad urbana, la inmigración irregular y la percepción de impunidad entre agresores extranjeros en el país.











