Durante una hora de conversación telefónica ‘respetuosa y cordial’, trataron asuntos como el narcotráfico y Venezuela
El presidente estadounidense Donald Trump confirmó que organizan una reunión en la Casa Blanca con su homólogo colombiano Gustavo Petro, después de que ambos mantuvieron una conversación telefónica que duró alrededor de una hora. Trump publicó en su red social que Petro lo llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que enfrentan los dos países.
Según recoge Fox News, el mandatario estadounidense describió el contacto como un gran honor, apreció el tono de la llamada y expresó que espera reunirse con Petro en un futuro próximo. Los preparativos los coordinan el secretario de Estado Marco Rubio y la canciller colombiana.
Esta noticia llega pocos días después de que Trump lanzó advertencias duras contra Colombia. Tras la operación estadounidense en Venezuela que terminó con la captura de Nicolás Maduro, Trump acusó a Petro de fomentar la producción de cocaína y sugirió que una intervención militar en el país vecino «sonaba bien«. Petro respondió que defendería a Colombia con las armas si era necesario y movilizó miles de personas en protestas contra las amenazas.
Giro diplomático inesperado
La llamada representa un cambio drástico en la relación bilateral, que se tensó durante el último año con sanciones estadounidenses contra Petro y su familia, la revocación de su visa y acusaciones mutuas sobre el narcotráfico. Trump destacó que Petro tomó la iniciativa para aclarar posiciones sobre el combate a las drogas, mientras que el presidente colombiano defendió los resultados de su gobierno en esta materia y expuso su visión sobre la relación entre Estados Unidos y América Latina.
Fuentes cercanas describieron el diálogo como cordial y respetuoso, lo que abrió la puerta a este encuentro presencial en Washington. Petro, al hablar ante miles de seguidores en Bogotá, confirmó que la conversación tocó temas como Venezuela y el narcotráfico.
El colombiano aseguró que Colombia puede dormir tranquila por ahora y que el diálogo busca restablecer puentes después de meses de desencuentros. Aunque no se fijó una fecha concreta, el anuncio sugiere un esfuerzo por reducir tensiones en la región, donde el flujo de cocaína hacia Estados Unidos sigue siendo un punto crítico en la agenda bilateral.












