Estarán presentes durante 60 días en ciudades como Chicago y Portland
La administración del presidente Donald Trump ha ordenado el despliegue de 400 miembros de la Guardia Nacional de Texas hacia los estados de Oregón e Illinois, con el objetivo de hacer frente a la violencia persistente en varias ciudades clave como Portland y Chicago. Esta movilización se mantendrá, al menos, durante un periodo inicial de 60 días, con posibilidad de prórroga.
Despliegue federal a pesar de la oposición estatal
La orden se ha hecho oficial mediante un memorando del secretario de Defensa, Pete Hegseth, dirigido al general de la Guardia Nacional de Texas, Thomas Suelzer, y canalizado a través del gobernador republicano Gregg Abbott. A pesar del rechazo expresado por el gobernador de Illinois, JB Pritzker, el envío de tropas seguirá adelante bajo autoridad presidencial.
Objetivo: reforzar la seguridad en zonas conflictivas
El documento autoriza al Departamento de Defensa a «coordinar el despliegue de hasta 400 efectivos» para reforzar la seguridad en áreas afectadas por disturbios y violencia, específicamente en Portland (Oregón) y Chicago (Illinois). Según la Casa Blanca, el despliegue responde a una «amenaza creíble de violencia continua» que estaría dificultando la aplicación efectiva de las leyes federales en distintas zonas del país.
Comando y control bajo autoridad federal
Aunque no se ha especificado el número exacto de soldados que serán enviados a cada estado, el texto aclara que todos los efectivos desplegados operarán bajo la supervisión del Comando Norte de Estados Unidos, liderado por el general Gregory Guillot.











