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Trump exige a Venezuela expulsar asesores vinculados a China, Rusia, Irán y Cuba

El presidente de Estados Unidos continúa imponiendo exigencias al régimen chavista tras la captura de Nicolás Maduro

La administración del presidente Donald Trump ha intensificado su presión sobre el gobierno interino de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, exigiendo la expulsión de asesores y personal de seguridad asociados a China, Rusia, Irán y Cuba como condición para avanzar en relaciones económicas, especialmente en el sector petrolero.

Según informes de la Casa Blanca, Washington busca que Venezuela rompa con la influencia de estas potencias mediante la salida de agentes de inteligencia y militares vinculados a esos países, aunque permitiría la permanencia de ciertos diplomáticos. Esta medida forma parte de una nueva estrategia de seguridad y geopolítica en América Latina.

Presión política y condicionalidad petrolera

El principal objetivo de Estados Unidos es reabrir o ampliar las exportaciones de crudo venezolano hacia el mercado estadounidense, pero con una condición: que Caracas elimine la presencia y el apoyo de gobiernos extranjeros que, según Washington, han fortalecido al antiguo régimen y dificultado el acceso estadounidense al petróleo.

Esta solicitud fue comunicada directamente a Delcy Rodríguez por el secretario de Estado, Marco Rubio, durante una sesión con legisladores estadounidenses, reiterando que la normalización energética estaría supeditada a un cambio estratégico en las relaciones internacionales de Venezuela.

Reacción de Venezuela y soberanía

Frente a estas exigencias, Rodríguez ha defendido la soberanía de su país, subrayando que “Venezuela gobierna Venezuela” y rechazando cualquier ingerencia externa en los asuntos internos de la nación. La mandataria ha insistido en que las decisiones políticas y de seguridad corresponden únicamente al Estado venezolano.

Un giro en la política petrolera

En paralelo, Trump anunció que Venezuela podría entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado a Estados Unidos, en un movimiento que implica la venta de crudo a precio de mercado con los ingresos bajo gestión estadounidense para beneficiar a ambos países.

El presidente Trump también ha instruido al secretario de Energía, Chris Wright, para que implemente este plan de inmediato, transportando el petróleo directamente a terminales estadounidenses.

Impacto económico y político

Analistas internacionales señalan que Venezuela enfrenta una severa urgencia financiera, con reservas que podrían volverse inviables si no se logra comercializar petróleo pronto. Aunque la cifra comprometida por Trump equivale a una pequeña fracción del volumen diario producido por Estados Unidos, tiene un impacto político considerable al redefinir las relaciones energéticas entre Caracas y Washington.

Un nuevo capítulo geopolítico

La presión de la Casa Blanca no se limita a la inteligencia y seguridad. Incluye también el corte de lazos económicos y comerciales con China, Rusia, Irán y Cuba, países que mantuvieron estrechos vínculos con el gobierno venezolano anterior. Washington exige que Venezuela se alinée estratégicamente con Occidente y reduzca su dependencia de estas potencias como parte de un realineamiento geopolítico mayor.

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