La administración republicana lidera la oposición y bloquea el acuerdo internacional sobre emisiones en la OMI
La Organización Marítima Internacional (OMI), agencia especializada de la ONU, ha decidido posponer hasta octubre de 2026 la votación sobre la creación de un impuesto global al carbono en el transporte marítimo, tras una fuerte presión liderada por el presidente Donald Trump y su equipo diplomático.
El debate, que tuvo lugar en Londres, tenía como objetivo establecer un marco regulatorio para reducir las emisiones contaminantes del sector naviero, responsable de aproximadamente el 3% de las emisiones globales de CO₂. El transporte marítimo mueve más del 80% del comercio mundial, lo que convierte a esta industria en un actor clave en la lucha contra el cambio climático.
Estados Unidos bloquea el avance del impuesto climático
En abril de este año, varios países habían mostrado señales positivas hacia un principio de acuerdo para implementar una tasa por emisiones de carbono generadas por los buques. Sin embargo, las tensiones se hicieron evidentes cuando la delegación estadounidense se retiró de las negociaciones, oponiéndose rotundamente a la iniciativa.
El proyecto, conocido como Marco de Emisiones Netas Cero (Net Zero Framework, NZF), proponía cobrar por cada tonelada de CO₂ que supere los límites establecidos, con el objetivo de financiar la transición ecológica del transporte marítimo global.
Desde la Casa Blanca, sin embargo, se calificó la medida como un “impuesto global encubierto” que, según Washington, perjudicaría directamente a los consumidores estadounidenses, al encarecer el comercio internacional.
Trump celebra la suspensión del impuesto global al carbono
Apoyado por países productores de petróleo como Arabia Saudita y aliados estratégicos como Singapur, Estados Unidos logró frenar la iniciativa. En total, 57 de los 176 Estados miembros de la OMI votaron a favor del aplazamiento, 49 se manifestaron en contra y 21 se abstuvieron.
El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó el resultado como una “gran victoria para Donald Trump”, agradeciendo su liderazgo a través de un mensaje en la red social X. Rubio aseguró que, gracias a esta acción, Estados Unidos ha evitado un impuesto climático global impulsado por la ONU que habría afectado negativamente a las familias del país.
Por su parte, Trump describió la propuesta como una “estafa verde global” y advirtió que Estados Unidos no permitirá la imposición de un impuesto climático al transporte marítimo internacional. En su plataforma Truth Social, el expresidente reiteró su rechazo a las políticas climáticas que, según él, buscan imponer agendas progresistas sin considerar el impacto económico para los ciudadanos.












