Los hechos ocurrieron en un bar y la Guardia Civil llevó a a cabo el arresto. Se busca a otro marroquí por el mismo suceso
Un hombre de origen marroquí fue detenido el pasado viernes en Costitx, Mallorca, tras un incidente en el que una niña de tres años habría sido víctima de comportamientos de carácter sexual inapropiado dentro de un bar. Un segundo implicado está siendo buscado por las autoridades.
Según informaron fuentes de la Guardia Civil, los hechos ocurrieron al final de la tarde, cuando los dos marroquíes, que se encontraban consumiendo alcohol en el establecimiento, comenzaron a interactuar con la menor, quien estaba acompañada por sus padres y otros familiares. Los testigos relataron que ambos individuos realizaron gestos y acciones que alarmaron de inmediato a los adultos presentes.
La madre de la niña, junto con un vecino, intervino de manera inmediata para reprender a los sospechosos y exigir que abandonaran el local. Otros clientes del bar se sumaron rápidamente, lo que llevó a la expulsión de los dos marroquíes en medio de una escena de tensión. La situación causó conmoción en el pequeño municipio, poco acostumbrado a incidentes de esta gravedad.
Minutos después, uno de los presuntos agresores fue encontrado en la vía pública en estado de intoxicación etílica y convulsiones. Los servicios sanitarios acudieron al lugar acompañados por la Guardia Civil. Tras recibir atención médica, el magrebí fue detenido como presunto autor de un delito de agresión sexual.
La investigación permanece abierta para esclarecer con exactitud los hechos y determinar la responsabilidad de cada implicado. Hasta el momento, el segundo marroquí sigue sin ser localizado, y la Guardia Civil mantiene operativos activos para su búsqueda.
Por su parte, el Ayuntamiento de Costitx informó que se personará en la causa judicial y presentará denuncia tanto por los hechos ocurridos en el bar como por los daños ocasionados en el mobiliario urbano durante los disturbios posteriores. El consistorio subrayó la necesidad de actuar con firmeza frente a cualquier conducta delictiva, especialmente cuando involucra a menores.
El suceso ha generado gran preocupación en la localidad, que cuenta con aproximadamente 1.500 habitantes. Vecinos y comerciantes solicitan mayor vigilancia y medidas preventivas para evitar que se repitan incidentes similares, mientras el municipio se enfrenta a una conmoción que ha alterado su habitual tranquilidad.












