Las familias exigen una investigación independiente para esclarecer el porqué de los retrasos, las mentiras y 45 muertos que pudieron ser menos en Adamuz
Son muchos los testimonios sobre el accidente de Adamuz que están cuestionando o directamente desmintiendo la versión oficial sobre el momento de las muertes de los afectados por el accidente ferroviario.
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, aseguró este jueves por la noche que las autopsias de los 45 cadáveres “dicen que los fallecidos murieron en el acto”. Sanz hizo esta afirmación durante su intervención en el programa de Canal Sur ‘Más Mesa de Análisis’.
Pero es absolutamente falso. La política vuelve a mentir, esta vez desde el puesto de mando ‘popular’.

De hecho, un fragmento del programa de Cuatro ‘Código 10’, difundido por el creador de contenido y director de LA BANDERA, David Santos, recoge en X el testimonio de Ángel Uceda, bombero que rescató a los supervivientes, quien confirma la mentira de la Junta. “Este bombero desmiente la autopsia oficial donde se afirma que todas las víctimas de Adamuz fallecieron en el acto”.
Fallecieron camino al hospital
Por otra parte, el programa también de Cuatro ‘En boca de todos’ recogió el testimonio de Santiago desde el hospital. El invitado explicó cómo ya fuera del tren vio salir al “profesor opositor”. “Era grandote, pesaba unos 120 kilos, me acuerdo de que él salió, pero salió sufriendo, parecía que lo estaban quemando vivo, con la cara toda desfigurada”, recordaba Santiago que añadía apenado que el hombre por desgracia después falleció. Una escena que poco después pondría en entredicho la última hora que daban los datos oficiales relativo a que todos los accidentados fallecidos murieron en el acto.
Otra de las afectada en el Alvia también asegura que no todas las víctimas del accidente murieron en el acto, sino que varias fallecieron camino al hospital, y denuncia una grave tardanza en la llegada de las emergencias. Estas afirmaciones chocan con la versión ofrecida inicialmente por la Junta de Andalucía y el Gobierno, que apuntaban a fallecimientos prácticamente instantáneos.
El Gobierno «juega con nuestras vidas»
Según su relato, la llegada de los servicios de emergencia se habría producido con un retraso considerable, lo que, a su juicio, pudo influir en el desenlace de algunas de las víctimas. La testigo denuncia que los afectados quedaron atendidos principalmente por quienes se encontraban en el lugar hasta que acudieron los equipos sanitarios, y lamenta que “se está jugando con nuestro dinero y con nuestras vidas”, en referencia a la gestión institucional de la catástrofe.
La diferencia entre ambas versiones —la oficial y la que aportan ahora víctimas y familiares— abre interrogantes sobre la coordinación de los servicios de emergencia y la transparencia informativa en los instantes posteriores al siniestro.
Diversos colectivos de afectados y allegados reclaman que se esclarezca con detalle la cronología de los hechos: la hora exacta del accidente, el momento de la primera alerta al 112, el tiempo de respuesta de ambulancias y helicópteros, y el estado en el que fueron encontrados los heridos.
También solicitan que se revisen los informes forenses y sanitarios para comprobar en qué momento se produjo el fallecimiento de cada víctima y si existieron diferencias significativas entre unos casos y otros.
Un escenario distinto
Juristas y expertos en emergencias recuerdan que, en sucesos de gran gravedad, la precisión en la comunicación institucional es esencial para mantener la confianza ciudadana y evitar la sensación de que se ocultan datos relevantes. Subrayan que no es extraño que, en situaciones muy dinámicas, las primeras versiones oficiales contengan errores o simplificaciones; sin embargo, insisten en que, cuando aparecen testimonios que apuntan a un escenario distinto, resulta necesario revisarlos y, en su caso, rectificar o ampliar la información pública.
A la espera de una posible respuesta por parte de la Junta de Andalucía y del Gobierno a estas nuevas declaraciones, las familias afectadas exigen una investigación exhaustiva e independiente que determine si hubo fallos en la activación y llegada de los servicios de emergencia y si estos pudieron influir en la cifra final de fallecidos. También reclaman mayor acompañamiento institucional y psicológico, así como garantías de que se revisarán protocolos para que una situación similar no vuelva a repetirse.
36 fallecidos en el Alvia
Por otra parte, desde LA BANDERA, en base a informaciones oficiales, podemos confirmar la mayoría de los fallecidos, concretamente 36 de ellos, viajaban en el tren Alvia, que hacía el recorrido de Madrid a Huelva. De hecho, de Huelva son también la mayoría de esas víctimas y de esas 36 víctimas mortales, 19 fueron localizadas en el vagón número uno y nueve personas en el vagón número dos, que fueron los que también cayeron por el terraplén.
En el tren Iryo que hacía el trayecto Málaga Madrid, viajaban nueve de las víctimas y siete de ellas fueron localizadas en el vagón número ocho que fue el último en descarrilar de este tren. Con los 45 muertos la Guardia Civil daba por cerrada la búsqueda de más cuerpos












