El primer ministro ha alertado del partido Tisza afirmando que es partidario del pacto migratorio impuesto por la UE
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, inauguró este sábado la campaña electoral de la coalición Fidesz–KDNP durante el congreso del partido, donde presentó a los 106 candidatos individuales que competirán en los distintos distritos del país.
Orbán anunció que la alianza se presentará con 65 candidatos reincidentes y 41 nuevos aspirantes, destacando su compromiso con una Hungría independiente tras un eventual triunfo electoral. En su intervención, el líder húngaro subrayó la necesidad de renovación constante dentro del partido, pronunciando una de las frases más citadas del evento: “Solo el Fidesz es mejor que el Fidesz”.
El primer ministro también señaló el 20 de febrero como un momento clave de la campaña, fecha en la que se dará a conocer la lista nacional de candidatos. Tras más de 20 años en el poder, Orbán aseguró estar «preparado para la tarea» y destacó que, en comparación con otros líderes internacionales, sigue siendo relativamente joven.
Trayectoria y valores del Fidesz
Al repasar la historia del partido desde la adhesión de Hungría a la Unión Europea, Orbán recordó que Fidesz ha ganado todas las elecciones europeas y cuatro legislativas con mayoría de dos tercios. Defendió la previsibilidad, la seguridad y la experiencia como pilares frente a una oposición marcada por la improvisación y la dependencia de actores externos.
En el ámbito político y cultural, el primer ministro criticó la expansión de la desinformación y la irresponsabilidad en la era digital, denunciando un estilo político basado en ocultar la verdad. Citó un modelo opuesto al suyo con la frase: “No lo contaremos todo porque perderemos”, para añadir de forma contundente: “Este no es nuestro mundo”.
Economía y salarios
Orbán destacó el modelo económico basado en el trabajo y resaltó el crecimiento de los salarios desde 2010. Según sus cifras, el salario mínimo aumentó de 73.000 a 323.000 florines, mientras que el salario medio pasó de 202.000 a 700.000 florines. Para el próximo ciclo electoral, fijó como objetivos alcanzar un salario mínimo de 1.000 euros y un salario medio de 1.000.000 de florines.
Inmigración y soberanía
La inmigración fue uno de los ejes centrales del discurso. Orbán acusó a Bruselas de empujar a los Estados miembros a convertirse en “países de migrantes”, calificando a la UE como una amenaza para la civilización cristiana europea. Defendió la multa diaria de un millón de euros impuesta a Hungría como un precio menor frente a la pérdida de identidad nacional y aseguró que el pacto migratorio europeo obligaría a construir campamentos para inmigrantes.
Criticó a los partidos Tisza y DK, señalando que apoyan la implementación del pacto migratorio, y planteó que la cuestión política fundamental es si Hungría continuará resistiendo o cederá. Orbán vinculó además la inmigración con la seguridad nacional, afirmando que genera violencia y un aumento del antisemitismo, y destacó que cada vez más familias judías de Europa occidental se trasladan a Hungría.
Hacia una era de naciones
Para concluir, Orbán aseguró que el orden internacional liberal se está derrumbando y que el mundo se dirige hacia una nueva era centrada en las naciones soberanas.












