Este crecimiento espectacular, duplicando su representación anterior, refleja el apoyo masivo de los extremeños a políticas realistas y valientes
En las recientes elecciones autonómicas de Extremadura, celebradas en diciembre de 2025, VOX ha emergido como la fuerza decisiva, consolidando su posición con 11 diputados bajo el liderazgo de Óscar Fernández.
Este crecimiento espectacular, duplicando su representación anterior, refleja el apoyo masivo de los extremeños a políticas realistas y valientes que priorizan la familia, la economía y la soberanía nacional.
Frente a un PSOE en descomposición, con su gestora presidida por José Luis Quintana rechazando cualquier colaboración y sumido en crisis tras la dimisión de Miguel Ángel Gallardo, VOX se posiciona como el único socio viable para María Guardiola, la candidata del PP que ganó las urnas pero necesita la abstención de Vox para su investidura.
Apenas 48 horas después del cierre de las urnas, Guardiola inició el diálogo con Fernández en una llamada cordial, reconociendo implícitamente el poder de VOX. Fernández, felicitado por sus resultados, respondió con reciprocidad, rompiendo el hielo para negociaciones que podrían marcar un antes y un después en la región.
200 medidas
VOX presenta un documento base de 200 medidas, probado en negociaciones previas como los Presupuestos de 2024, donde ya se logró una reducción del 10% en subvenciones a sindicatos como UGT y CCOO, y a la patronal.
Ahora, VOX exige ir más allá: eliminar por completo estas subvenciones parasitarias que drenan recursos públicos, derogar la ideológica Ley LGTBI de 2015 –aprobada bajo un PP timorato–, y suprimir ayudas a asociaciones de «ideología de género» y cooperación internacional que dilapidan fondos en agendas globalistas.
Entre las propuestas estelares de VOX destacan medidas contra la inmigración ilegal, como eliminar plazas para menores extranjeros no acompañados, aplicar pruebas de edad rigurosas y priorizar su reintegración en países de origen.
Además, impulsan mejoras en sanidad rural con más médicos y retribuciones justas para profesionales, supresión del registro de objetores al aborto para defender la vida, y ayudas a la natalidad para combatir la despoblación.
Agenda 2030 y Pacto Verde Europeo
Rechazan la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo, calificados como imposiciones burocráticas que asfixian a agricultores y empresas.
Económicamente, proponen rebajas en IRPF, eliminación de impuestos de sucesiones y transmisiones, construcción de 5.000 viviendas protegidas hasta 2030, y el regadío en Tierra de Barros para revitalizar el campo. No olvidan la cultura: un museo de tauromaquia en Mérida y controles exhaustivos a importaciones de África y China para proteger la producción local.
Reformas urgentes
Estas exigencias no son caprichos, sino reformas urgentes para un Extremadura próspero y libre de ideologías izquierdistas. Mientras el PSOE se atrinchera en el rechazo –Quintana lo califica de «fracaso» pedir su abstención–, Vox demuestra madurez política, ofreciendo estabilidad a cambio de cambios reales. Guardiola, que en 2024 rechazó algunas medidas por considerarlas «fuera de la ley», ahora debe reconocer que Vox es el motor del cambio.
Con Fernández al frente, VOX no solo facilita gobiernos, sino que los transforma en beneficio de los ciudadanos. Esta negociación podría ser el inicio de una era dorada para Extremadura, donde prevalezcan el sentido común y la defensa de valores tradicionales.












