Saltar el contenido

Zapatero propone a su asesor acusado de narcotráfico como titular de Defensa en Venezuela

Mientras tanto, persisten dudas sobre su enriquecimiento ilícito gracias a la narcodictadura de Maduro y al régimen chavista desde 2014

El expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, vuelve a estar en el centro de la polémica por su persistente involucramiento en la política venezolana. Según revelaciones publicadas en ABC, Zapatero ha propuesto a su asesor personal, el retirado general Miguel Rodríguez Torres, como posible ministro de Defensa en el nuevo escenario post-Maduro.

Esta sugerencia, realizada durante un viaje a Caracas para integrarse en la comisión de la ley de amnistía, ha desatado críticas por los oscuros antecedentes de Rodríguez Torres y las controvertidas relaciones de Zapatero con el régimen chavista, incluyendo sospechas de enriquecimiento ilícito a costa de su rol como mediador.

Rodríguez Torres, quien fue director del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) y ministro del Interior durante el régimen de Maduro, está vinculado a informes de inteligencia estadounidenses que lo asocian con redes de narcotráfico, como el Cártel de los Soles, y a centros de detención clandestinos como ‘La Tumba’, donde se alegan torturas y violaciones a los derechos humanos.

Historial problemático

A pesar de no tener condenas formales, su historial ha sido calificado como «problemático» por Washington, incompatible con una transición limpia en Venezuela. Zapatero, quien mantiene una relación «casi diaria» con Delcy Rodríguez y asegura tener «gran confianza» en ella, parece buscar posicionarse en el nuevo tablero político liderado por Estados Unidos tras la captura de Maduro el 3 de enero de 2026.

Esta propuesta no es un hecho aislado, sino parte de una trayectoria de más de una década en la que Zapatero ha actuado como interlocutor clave del chavismo, generando sospechas de que sus mediaciones sirvieron más para blanquear al régimen de Maduro que para promover la democracia.

Desde 2014, cuando asumió un rol respaldado por UNASUR, sus viajes frecuentes a Caracas y encuentros con Maduro han sido criticados por la oposición venezolana y observadores internacionales, quienes lo acusan de ayudar a perpetuar el poder chavista en detrimento de los derechos humanos.

Zapatero, principal baluarte de Maduro

Analistas como José Vicente Carrasquero han expresado preocupación por su presencia en Venezuela, afirmando que «lo que hizo fue ayudar a Maduro y a su régimen«. Además, organizaciones como Manos Limpias lo han denunciado ante la Corte Penal Internacional por complicidad en crímenes contra la humanidad.

Las polémicas van más allá de la diplomacia: múltiples informes apuntan a posibles beneficios económicos para Zapatero derivados de su cercanía al régimen.

Fuentes revelan que Maduro le habría entregado un lujoso apartamento de más de 400 m² en La Castellana, Caracas, utilizado para reuniones con empresarios. Estados Unidos lo investiga como parte de una lista de 64 personas por colaboración con el «narcoestado venezolano» y posible enriquecimiento ilícito, con riesgos de sanciones como el bloqueo de activos por el Departamento del Tesoro.

Vínculos con el chavismo

En España, querellas de grupos como Hazte Oír y el PP lo señalan por blanqueo de capitales y narcotráfico, cuestionando el origen de su patrimonio y el de su entorno familiar, incluyendo sociedades vinculadas a sus hijas.

Aunque la Fiscalía Antidroga ha rechazado algunas investigaciones por falta de pruebas concretas, reconociendo que no existe el delito de enriquecimiento ilícito en España, persisten dudas sobre negocios opacos a través de PDVSA y triangulaciones con China.

Críticos como el Partido Popular han exigido transparencia: «¿Cuánto dinero le ha reportado su amistad con la dictadura de Nicolás Maduro?», cuestionan, sugiriendo que Zapatero ha blanqueado un «régimen sanguinario a cambio de negocios».

Mientras, el expresidente niega las acusaciones, limitando su relación con figuras como Rodríguez Torres a gestiones por presos políticos. Sin embargo, su intento de influir en la reordenación militar venezolana, proponiendo a un exministro con sombras de narcotráfico, reaviva el debate sobre si su mediación ha sido altruista o interesada.

Esta nueva controversia subraya cómo los vínculos de Zapatero con el chavismo continúan erosionando su imagen, pasando de mediador internacional a figura controvertida.

Deja tu respuesta

Donar

Síguenos