Parece una broma o un error de imprenta, pero no lo es. Mientras en Madrid o Barcelona te piden 1.000 euros al mes por un zulo interior sin luz, existe un lugar en España donde el sueño de ser propietario cuesta menos que un coche de gama media. Se llama Almadén, está en Ciudad Real, y tiene el honor (o la desgracia, según se mire) de ser el municipio más barato de España para comprar vivienda en 2026. El metro cuadrado cotiza a unos irrisorios 344 euros de media.
Según el último informe de los portales inmobiliarios, este histórico pueblo minero, Patrimonio de la Humanidad por su parque minero de mercurio, lidera el ranking de la «España de las oportunidades». Por 30.000 euros, o incluso menos, puedes tener las llaves de un piso o una casa de pueblo lista para entrar a vivir (o con poca reforma). Es el refugio perfecto para nómadas digitales, jubilados extranjeros o jóvenes hartos de la estafa del alquiler en las grandes urbes.
El podio de los chollos inmobiliarios
Almadén no está solo en esta liga de precios low-cost. Le siguen de cerca otros municipios de la España Vaciada que ofrecen calidad de vida a precio de saldo:
- Almadén (Ciudad Real): 344 €/m².
- Alcaudete de la Jara (Toledo): 349 €/m². A menos de dos horas de Madrid.
- Villanueva de los Infantes (Ciudad Real): 380 €/m². Una joya del Siglo de Oro español.
¿Oportunidad o trampa de soledad?
Comprar aquí es tentador, especialmente cuando vemos que la media nacional del precio de la vivienda ha subido un 13% en el último año. Sin embargo, hay que leer la letra pequeña. Estos precios de derribo son el síntoma de la despoblación. Faltan servicios, faltan empleos presenciales y falta relevo generacional. Compras barato, sí, pero compras en un mercado con poca liquidez si el día de mañana quieres vender.
Aun así, para quien pueda teletrabajar con una buena fibra óptica (que ya llega a casi todos estos pueblos) y busque paz mental lejos del ruido y la furia de la ciudad, Almadén es un paraíso. Mientras en la capital te peleas por un estudio de 30 metros, aquí tienes un palacio por el mismo dinero. Es la paradoja de la vivienda en España: sobra suelo y casas donde nadie quiere vivir, y falta donde todos se agolpan.












