‘Lo que le preocupa a Ortega y Murillo no es tanto un ataque militar estadounidense, sino una infiltración exitosa, como sucedió en las filas del chavismo’
La dictadura sandinista de Nicaragua, encabezada por los copresidentes, Daniel Ortega y su mujer, Rosario Murillo, anunció el pasado 10 de enero la liberación de decenas de personas encarceladas, de entre más de 60 opositores, entre secuestrados y desaparecidos. El anuncio se produce en el contexto de la caída del dictador aliado, Maduro, y tras un mensaje de la embajada estadounidense exigiendo la liberación de los presos.
El comunicado ofician no especifica el número exacto, pero el medio local Divergentes confirmó que al menos 30 presos políticos recuperaron la libertad, mientras que otras organizaciones como el Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX) verificaron 19 y el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas de Nicaragua registró 20. Familiares de los afectados recibieron la noticia de antemano y pudieron reunirse con ellos tras el proceso.
Tras 19 años en el poder, liberan presos políticos al día siguiente del mensaje estadounidense
La excarcelación llega un día después de que la embajada de Estados Unidos en Managua publicó este mensaje en X: “Venezuela dio un paso importante hacia la paz al liberar a un gran número de presos políticos. En Nicaragua, más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas, entre ellas pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos. ¡La paz solo es posible con libertad!”.
Organizaciones opositoras y de derechos humanos celebraron el paso, pero insistieron en que quedan más de 60 presos políticos en las cárceles y demandaron liberaciones completas sin condiciones. El movimiento Unamos recordó antes del anuncio que “en Nicaragua hay más de 60 personas presas por razones políticas” y exigió su libertad inmediata.
La noticia generó esperanza con cautela entre la oposición nicaragüense, que ve en estas acciones una respuesta directa a la coyuntura regional y a la diplomacia activa de Washington, aunque subraya que la libertad plena requiere cambios estructurales.
‘Lo que le preocupa a Ortega y Murillo es una infiltración exitosa, como sucedió en las filas del chavismo’
Eliseo Núñez, exdiputado en el exilio, considera que los “gestos” del régimen responden a la prevención ante acciones de Trump contra el régimen y, tras el ejemplo de Venezuela, incrementar la represión para evitar alguna “traición interna”. “Lo que le preocupa a Ortega y Murillo no es tanto un ataque militar de EE.UU., sino una infiltración exitosa, como sucedió en las filas del chavismo”, explica.
“La pareja ve la entrega de Maduro por parte de los hermanos Rodríguez a Estados Unidos como un espejo de su propio entorno. O sea, que si en Venezuela pudieron hacerlo, donde hay un Estado con más recursos que repartir, en Nicaragua puede ser fácil para EE.UU. quebrar la columna vertebral de sus cuerpos de seguridad», precisó Núñez.
«Es allí donde radica la paranoia que estamos viendo y, además, que el caso venezolano pueda incentivar a opositores a protestar en las calles con la esperanza de recibir protección de la comunidad internacional”, concluyó el entrevistado.












