La ‘tolerancia’ progresista en acción: la izquierda no encaja que un inmigrante camerunés pueda ser periodista y de derechas
Ana Pardo de Vera, esa paladín infatigable de la izquierda caviar, directora corporativa de Público y eterna defensora de los oprimidos (siempre que voten bien, claro), ha sido citada como investigada (antes imputada) por el Juzgado de Instrucción nº 47 de Madrid.
El motivo: presuntos delitos de odio y coacciones contra Bertrand Ndongo, el valiente reportero camerunés que osa ser conservador y negro al mismo tiempo. Algo que, al parecer, escandaliza a los progresistas más que cualquier dictadura latinoamericana que aplaudan.
Todo empezó el 8 de enero de 2025, en la entrada del Museo Reina Sofía, durante uno de esos actos gubernamentales para «conmemorar» los 50 años de la muerte de Franco… Nada une más a la izquierda que remover el pasado mientras ignoran el presente.
¡Recógelo como un gorila!
Ndongo, ejerciendo su labor periodística, esa que tanto defienden los de Público cuando les conviene, se acercó a preguntarle a Pardo de Vera. La respuesta de la dama fue arrebatarle el micrófono, tirarlo al suelo y, según el denunciante, espetarle: «¡Recógelo como un gorila!».
La progresía socialistas: esos que lloran por cualquier chiste sobre minorías, pero cuando un inmigrante africano no encaja en su molde ideológico, sacan el repertorio racista sin complejos.
Pardo de Vera negó inicialmente la palabra «gorila», incluso en televisión con su amigo Risto Mejide, pero el juez ha visto indicios suficientes para imputarla. Mañana declarará, Pardo de Vera acompañada de testigos policiales. Ndongo, mientras tanto, recibió una oleada de insultos racistas en redes, como «Mondongo» o comparaciones con Vinicius, todo espoleado por la élite mediática de izquierda.
Dios, patria y familia
La denuncia se interpuso en marzo de 2025, se ratificó en octubre, y ahora avanza. Una gran noticia para la libertad de expresión, que no debería tener color político ni racial. Mientras, los hipócritas de siempre callan o victimizan a la agresora. Y desde LA BANDERA nos preguntamos, en este caso, dónde quedan sus campañas contra el racismo… Solo valen cuando el insultado es de los suyos.
En fin, que la «tolerancia» progresista siga dando lecciones. Ndongo, con su «Dios, Patria y Familia», sale fortalecido.












