El joven tiene órdenes de búsqueda y arresto en vigor y está reclamado judicialmente por quebrantar condena de un juzgado de violencia
Agentes de la Policía Municipal de Madrid han detenido a un joven de unos 26 años, de origen dominicano y considerado de alta peligrosidad, en la calle Pinar de San José del distrito de Carabanchel.
El arrestado acumulaba varias órdenes de búsqueda y detención en vigor, entre ellas dos por violencia de género dictadas por distintos juzgados, así como requisitorias por tenencia ilícita de armas, explosivos y amenazas. Además, estaba reclamado por quebrantamiento de una condena previa por violencia sobre la mujer.
La intervención se produjo tras un aviso de la Comisaría de Apoyo y Protección a la Mujer, Menor y Mayor. Los agentes se desplazaron de inmediato al lugar, alertados de la extrema peligrosidad del individuo y de la posibilidad de que portara un arma de fuego.
Ingreso inmediato en prisión
Durante un registro superficial, le fue intervenida un arma blanca con una hoja de aproximadamente nueve centímetros. El detenido fue puesto a disposición judicial y el juez decretó su ingreso inmediato en prisión.
Fuentes policiales consultadas por Telemadrid indican que el joven podría ser uno de los líderes de la banda de los Trinitarios en Madrid y mantenía fuertes vínculos con otras bandas juveniles. Su historial delictivo incluye múltiples hechos violentos, lo que lo situaba como objetivo prioritario para las fuerzas de seguridad.
La alarmante presencia de los Trinitarios en Madrid
Este arresto es un ejemplo más de la creciente y preocupante expansión de la banda latina Los Trinitarios en la capital española.
Originaria de Nueva York y formada principalmente por dominicanos, esta organización criminal, considerada por el Tribunal Supremo como una estructura jerárquica y violenta, se ha consolidado en Madrid como una de las pandillas más activas y peligrosas, junto a sus rivales los Dominican Don’t Play (DDP).
En los últimos meses de 2025 y principios de 2026, la Policía Nacional y la Guardia Civil han realizado múltiples operaciones contra ellos: desmantelamiento de “coros” (células) en Tetuán, Usera, Carabanchel, Ciudad Lineal, Villaverde y Collado Villalba; detenciones por secuestros exprés para vaciar cuentas bancarias; ataques con machetes en discotecas y parques; “caídas” (incursiones armadas) contra rivales; y alianzas con otras bandas como Bloods o Forty-Two que han generado auténtico pánico en barrios del noroeste madrileño.
Estimaciones policiales cifran en alrededor de 800 miembros el total de jóvenes integrados en bandas latinas en la región, con los Trinitarios y DDP como las mayoritarias.
Machetes, pistolas, explosivos
Su modus operandi ha evolucionado del uso de machetes a pistolas y explosivos, pasando de reyertas callejeras a delitos más organizados como tráfico de drogas, robos con extrema violencia y ajustes de cuentas.
Distritos como Carabanchel, Usera, Puente de Vallecas o Latina registran la mayor concentración de incidentes, afectando gravemente la convivencia vecinal y la seguridad de los jóvenes.
Las autoridades reconocen el repunte de su actividad y la necesidad de redoblar esfuerzos preventivos y policiales. Casos como el de este joven de 26 años, con múltiples órdenes pendientes y posible liderazgo en la banda, demuestran que los Trinitarios no solo siguen activos, sino que representan una amenaza real y en expansión en Madrid.












