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El juez que recibió la bomba simulada rechaza la escolta de los Mossos d’Esquadra y pide protección de la Policía Nacional o la Guardia Civil

Considera que con los Mossos ‘habría riesgo de filtraciones’ y queda comprometida su investigación de los vínculos entre Puigdemont y Rusia

El juez instructor Joaquín Aguirre ha declinado la oferta de escolta por parte de los Mossos d’Esquadra, y en su lugar, ha solicitado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que sea la Policía Nacional o la Guardia Civil quienes velen por su seguridad tras recibir un paquete con una bomba simulada.

En la carta remitida por Aguirre al CGPJ, argumenta que con la protección de los Mossos ‘habría riesgo de filtraciones’ y queda comprometida su investigación de los vínculos entre el golpista fugitivo, Carles Puigdemont, y el gobierno ruso.

Petición a los Mossos d’Esquadra para que investiguen el caso

El juez Aguirre, a pesar de ser objetivo del separatismo violento, no disponía de protección especial, ni por parte de Interior, ni mucho menos del gobierno regional catalán.

Tras recibir el Juez Aguirre una bomba falsa, el Juzgado de Instrucción 17 de Barcelona recibió el informe de los Mossos sobre el artefacto. El titular de ese juzgado archivó provisionalmente las diligencias por la falta de identificación del autor y luego solicitó a la policía autonómica que siga con con la investigación.

El Juez Aguirre solicitó en un primer momento escolta, pero cambió su parecer y terminó por rechazar la oferta de los Mossos, prefiriendo esperar a que el CGPJ le asigne otro cuerpo policial se haga cargo de su seguridad.

Un paquete bomba que pasó los controles del juzgado

El magistrado está en el punto de mira del separatismo y sus cómplices parlamentarios por investigar, en el marco del caso Volhov, los vínculos con el gobierno ruso del golpista Puigdemont y sus compinches.

El último episodio de acoso al juez Aguirre tuvo lugar el pasado 11 de abril, y se ocultó a la opinión pública hasta la pasada semana. La artimaña para coaccionar al juez consistió en el envío de un paquete bomba falso a su despacho eludiendo los controles de seguridad del juzgado.

Según recoge ‘Crónica Global’ el paquete se envió desde otro juzgado de Barcelona por valija interna, evitando así los controles de seguridad habituales

Un funcionario asignado al juez llegó a abrir el paquete, se encontró con el artefacto y dio la voz de alarma.

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