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El rey entrega el Premio Princesa de Gerona a un promotor marroquí del Islam en Cataluña

Preside una asociación que es vehículo para agendas independentistas y multiculturales en Cataluña en detrimento del españolismo

La reciente entrega del Premio Princesa de Gerona Social 2026 por parte del Rey Felipe VI ha desatado una oleada de críticas en redes sociales, al otorgarse a Hatim Azahri Akhnous, un joven marroquí residente en Barcelona.

El acto, que tuvo lugar ayer en un evento oficial, ha sido calificado por muchos como una «traición» a los valores nacionales, priorizando figuras asociadas a organizaciones islamistas y de integración migratoria por encima de candidatos españoles.

El debate se intensifica al conocerse los vínculos de Azahri con grupos como Hacemos Islam BCN y Joves Units del Poble-sec, que promueven agendas que, según detractores, contribuyen a la «islamización» de Cataluña y diluyen la identidad cultural española.

La fotografía del evento, difundida ampliamente en plataformas como X, muestra al Rey posando junto a Azahri y otra premiada, en un fondo que resalta conexiones geográficas en Cataluña.

El tuit original de Fer Villalba, que ha acumulado miles de interacciones, cuestiona directamente el premio: «¿De verdad no había españoles a los que premiar?».

Esta publicación ha generado un eco de indignación, con usuarios acusando a la Casa Real de alinearse con políticas progresistas que favorecen la inmigración masiva y el multiculturalismo extremo, en un contexto de crecientes tensiones sociales en España.

¿Promoción Religiosa o Agenda Política?

Hacemos Islam BCN, organización de la que Azahri es miembro activo, se presenta como una entidad dedicada a la difusión del Islam en Barcelona. Fundada en los últimos años, el grupo opera a través de redes sociales, donde comparte contenido sobre la fe musulmana, invocando frases como «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso«.

Sus actividades incluyen campañas de recaudación para proyectos como la renovación de mezquitas en Gambia, como se detalla en una campaña de GoFundMe que busca mejorar espacios de oración y «la calidad de vida de la comunidad musulmana«.

Sin embargo, críticos argumentan que Hacemos Islam BCN va más allá de lo religioso, promoviendo una integración que prioriza el Islam sobre las tradiciones locales.

En un contexto donde Barcelona ya enfrenta debates sobre la enseñanza del Islam en escuelas públicas –como la reciente introducción de asignaturas optativas que definen el Islam como «sumisión a Dios» para niños a partir de seis años–, el premio a un miembro de este grupo se ve como un aval implícito a la expansión islámica en instituciones españolas. «Es una bofetada a los españoles que luchan por preservar nuestra cultura cristiana y secular«, comenta un usuario en X, reflejando un sentimiento común.

Además, el grupo ha sido mencionado en contextos antirracistas, lo que para algunos es un eufemismo para políticas que silencian críticas al islamismo radical.

Joves Units del Poble-sec

Azahri también preside Joves Units del Poble-sec, una asociación juvenil con sede en el barrio de Poble-sec, en el distrito de Sants-Montjuïc de Barcelona. Fundada en 2019, la entidad se describe en su sitio web y redes como un espacio para fomentar el deporte, la participación juvenil y la vida comunitaria.

El grupo ha sido reconocido como finalista en los Premios del Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona 2025, por su supuesto papel en la integración de jóvenes inmigrantes.

No obstante, esta orientación hacia la inmigración ha generado suspicacias. Críticos señalan que Joves Units del Poble-sec, al enfocarse en poblaciones inmigrantes –muchas de origen magrebí como Azahri–, contribuye a la fragmentación social en barrios ya tensionados por la delincuencia y la sobrecarga de servicios.

«Mientras miles de jóvenes españoles luchan por oportunidades en un mercado laboral precario, se premia a líderes de grupos que priorizan a extranjeros«, argumenta un comentario viral en X en relación al marroquí.

La asociación, registrada en el Ayuntamiento de Barcelona y con actividades como participación en la Diada Nacional de Cataluña, se ve por algunos como un vehículo para agendas independentistas y multiculturales en Cataluña, donde el catalán y el islamismo se entremezclan en detrimento del españolismo unificado.

Reacciones y consecuencias políticas

El premio, dotado con una cuantía simbólica pero de alto prestigio, forma parte de la Fundación Princesa de Gerona, que busca reconocer iniciativas sociales. Sin embargo, en un año marcado por elecciones regionales en Cataluña y debates nacionales sobre inmigración, el gesto del Rey ha avivado acusaciones de sumisión a la Agenda 2030 y al gobierno de Pedro Sánchez, percibido como pro-migración.

Figuras como Marcos de Quinto han amplificado la controversia en X, proponiendo alternativas españolas como voluntarios en desastres naturales.

Defensores del premio, por su parte, lo ven como un gesto inclusivo que refleja la diversidad de España. Pero para muchos, es un paso más hacia la erosión cultural: «¿Por qué no premiar a españoles que rescatan vidas en Filomena o la DANA, en lugar de fomentar el Islam en Barcelona?«.

Esta polémica no solo cuestiona la neutralidad de la monarquía, sino que resalta tensiones profundas en una España dividida entre tradición y globalización. Mientras Hacemos Islam BCN y Joves Units del Poble-sec continúan sus actividades, el debate sobre quién merece reconocimiento nacional sigue ardiendo en las redes.

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