Recientes encuestas revelan que VOX ha superado en este 2026 al PSOE en provincias clave españolas como Almería, Málaga, Murcia y Alicante
En un panorama político español marcado por el desgaste del Gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez, el partido VOX, bajo la dirección de Santiago Abascal, está experimentando un ascenso vertiginoso que lo posiciona como una fuerza decisiva en las próximas elecciones.
Recientes encuestas revelan que VOX ha superado al PSOE en provincias clave del sureste peninsular, como Almería, Málaga, Murcia y Alicante, convirtiéndose en la segunda fuerza política en estas regiones tradicionalmente socialistas.
Este fenómeno, acentuado en los primeros meses de 2026, refleja un cambio profundo en el electorado, impulsado por el descontento social, la fragmentación de la izquierda y la pérdida de apoyos del PP hacia la derecha más dura.
El Observatorio Electoral de The Objective destaca que VOX no solo ha consolidado su posición en el sureste, sino que se acerca peligrosamente al PSOE en áreas como Granada, Cádiz, Baleares, y varias provincias de Castilla y León y Castilla-La Mancha.
El carisma de Abascal
En Almería y Murcia, por ejemplo, el partido de Abascal ha generado un «estupor» entre sus rivales al capitalizar crisis internas y externas, como el «asesinato político» de figuras locales y dimisiones en bloque que, paradójicamente, fortalecen su imagen de depuración interna. A nivel nacional, las proyecciones estiman que VOX podría alcanzar cerca de 70 escaños en unas hipotéticas elecciones generales, duplicando su representación actual y consolidando una mayoría absoluta junto al PP.
Santiago Abascal, el carismático líder de VOX, ha sido clave en este resurgimiento. Su discurso directo, centrado en temas como la soberanía nacional, la crítica a la inmigración irregular y el rechazo a políticas progresistas, resuena entre un electorado desencantado con el «deterioro de servicios públicos, infraestructuras y casos de corrupción» que perciben en el Gobierno actual.

Encuestas como la de Sigma Dos para EL MUNDO muestran que VOX ha encadenado 10 meses de subida sostenida, alcanzando el 17,8% de intención de voto, solo 8,3 puntos por debajo del PSOE. Este crecimiento se nutre principalmente de trasvases desde el PP, donde hasta el 19% de sus votantes migran a VOX, generando un saldo neto positivo de 1,4 millones de votos para Abascal.
Descontento y estrategia interna
El auge de VOX en 2026 no es casual. Analistas apuntan a un «fin de época» en la política española, caracterizado por el alejamiento de España de los centros de decisión europeos y atlánticos, el resurgimiento de discursos aislacionistas y un debate político anclado en el pasado.
En regiones como Andalucía, donde las elecciones autonómicas se aproximan en junio, VOX disputa el segundo puesto al PSOE, empatando en un 20% según la encuesta de Gesop para Prensa Ibérica, lo que podría traducirse en 23-27 escaños para cada uno. El PP, aunque lidera con un 38,5-40,4%, pierde la mayoría absoluta y dependería de pactos con VOX para gobernar.
Un elemento clave es la capacidad de VOX para atraer votantes descontentos. En Andalucía, por ejemplo, el partido ha captado 200.000 electores del PP de Juanma Moreno, cimentando un posible sorpaso al PSOE en hasta cuatro provincias.
Encuestas nacionales como la de NC Report para La Razón proyectan a VOX en un 18,1%, con 64-66 escaños, capitalizando la caída del PSOE y Sumar, que juntos perderían entre 40 y 42 diputados. La fragmentación de Sumar beneficia indirectamente a VOX, ya que impide la repetición de mayorías de izquierdas, dejando un eje izquierda-derecha estable pero con trasvases internos que favorecen a la derecha.
Narrativa de depuración
Además, pese a conflictos internos –como la expulsión de Javier Ortega Smith o dimisiones en Murcia–, VOX se fortalece con una narrativa de «depuración». Esta resiliencia se ve en sondeos como el de SocioMétrica para EL ESPAÑOL, donde VOX alcanza el 18,4% tras 10 meses de crecimiento ininterrumpido. Incluso el Papa León XIV ha advertido sobre el «ascenso de la ideología de ultraderecha» en España, lo que VOX ha usado para reforzar su imagen antisistema.
Evidente impacto territorial
El impacto territorial es evidente. En el sureste, VOX gana escaños en casi todas las provincias mencionadas, con posibilidades incluso en Madrid mediante alianzas como ‘Se Acabó la Fiesta’.
En Castilla y León, con elecciones el 15 de febrero, VOX crece moderadamente, obligando al PP a negociaciones tensas para formar gobierno. A nivel nacional, el bloque PP-VOX podría sumar hasta 200 diputados, dejando sin opciones a la izquierda.
| Partido | Intención de Voto Nacional (Media de Encuestas Febrero 2026) | Proyección de Escaños | Cambio vs. 2023 |
| PP | 31-33% | 137-144 | +0-7 |
| PSOE | 26-32% | 100-120 | -10-20 |
| VOX | 17-18% | 63-70 | +30-37 |
| Sumar | 8-10% | 20-25 | -10-15 |
Esta tabla resume datos de encuestas como las de 40dB para EL PAÍS (VOX al 18%), NC Report (18,1%) y Key Data para Público (17,9%), mostrando cómo VOX es el partido que más crece, con votantes más fieles y movilizados. El PSOE, en descenso por diez meses, enfrenta su peor dato legislativo, mientras el PP se estanca pese a liderar.
Para Pedro Sánchez, este escenario representa un desafío mayúsculo. Necesita tiempo hasta 2027 para reformular su discurso, apelando a la abstención de izquierdas con temas como la regulación de redes sociales, la inflación o un fondo soberano para vivienda.
La excepción del CIS
Sin embargo, el CIS oficial, dirigido por José Félix Tezanos, aún coloca al PSOE en cabeza con un 32,6%, aunque críticos como el cantante José Manuel Soto lo cuestionan irónicamente, retando a Sánchez a adelantar elecciones.
En resumen, el auge de VOX en 2026 no solo redefine el mapa electoral del sureste, sino que amenaza con alterar el equilibrio nacional, beneficiando a una derecha unida frente a una izquierda fragmentada.
Con elecciones autonómicas inminentes en Castilla y León, el futuro político de España parece inclinarse hacia un giro conservador, donde Abascal emerge como el gran ganador del descontento popular.












