Juan Herrera Guerrero, uno de los 10 fugitivos más buscados de España, está acusado de corrupción de menores y de liderar una red de extorsión sexual
El fugitivo Juan Herrera Guerrero, sobre el que pesaba una orden internacional de detención por extorsión y corrupción de menores fue descubierto y detenido en Managua, Nicaragua. Herrero, natural de Puente Genil, Córdoba huyó de España y la Policía Nacional lo incluyó el pasado noviembre en su campaña sobre “Los diez más buscados”. Disfrutó de una efímera fama mediática por su frikismo tras participar en First Dates.
Juan Herrera participó en el programa First Dates, donde escenificó su personaje del «monje vidente«. Según recogen medios locales andaluces, el detenido era un personaje notorio en su localidad por su vestuario extravagante, como por su actitud de místico e iluminado -otro de sus apodos-.
Historial delictivo de corrupción de menores y ‘sextorsión’
Según la nota de prensa de Interior, el prófugo estaba en busca y captura como presunto autor de delitos de corrupción de menores y extorsión, por los que puede acabar hasta diez años de prisión. Actualmente, el fugitivo permanece en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Managua.
El historial delictivo de Herrero comenzó en 2003 acumulando, desde entonces, un amplio historial de antecedentes. En 2010 simuló, presuntamente, ser agente de la autoridad y, junto a otro sujeto, retuvieron en la vía pública a tres menores de edad a las que realizaron tocamientos de índole sexual con la excusa de realizar supuestos cacheos. Además, a Juan Herrero Guerrero se le atribuye el presunto liderazgo de una red de “sextorsion” con menores.
Cooperación policial internacional
Los agentes descubrieron que el prófugo había abandonado España y siguió un itinerario por distintos países para imposibilitar seguir el rastro de su huida. Sin embargo, la cooperación internacional volvió a resultar determinante, con el apoyo inicial de las autoridades estadounidenses -la Agregaduría del FBI en España-, que permitió situarlo en una primera parada en Guatemala.
Posteriormente, a través de la intermediación de la con los enlaces de fugitivos de Guatemala y Honduras, se realizaron controles fronterizos que permitieron ubicar finalmente al fugitivo en Nicaragua. La operación culminó con la detención del fugitivo, por parte de las autoridades nicaragüenses, donde era emigrante ilegal.












