En la guarida encontraron dispositivos electrónicos de seguimiento, un altar para rituales animistas y un caimán vivo
La nueva señal de alarma de la tercermundización a la que somete España la dejadez gubernamental llega hoy en forma de santería bananera. Guardia Civil desmanteló una organización criminal asentada en Sevilla que planeaba asaltos a joyerías con precisión operativa, pero también espiritual con rituales de santería para pedir suerte y protección, bendecir sus atracos y dar las gracias por los golpes exitosos.
La operación, denominada Qurtuba, concluyó con cinco detenidos en Sevilla tras seis entradas y registros en la capital andaluza y en Utrera. Los detenidos reconocieron durante los interrogatorios que seguían practicando estos rituales animistas, ya que sus atracos anteriores habían resultado muy provechosos.
Altar de santería con un caimán vivo
Fuentes de la investigación revelaron a El Caso que cinco detenidos, de nacionalidad española, fueron introducidos en las prácticas animistas por una mujer sudamericana que reproducía los ritos de su zona de origen. Sorprendentemente, en el mismo lugar del santuario, los agentes encontraron un caimán en cautividad.
Tres de los principales arrestados ingresaron en prisión, aunque el juez fijó una fianza de 6.000 euros que abonaron inmediatamente y les permitió quedar en libertad provisional mientras avanza la causa.
En el domicilio de uno de ellos, los investigadores hallaron parte del kit tecnológico que usaba el grupo, como las balizas GPS que colocaban en vehículos para seguir a las víctimas y controlar sus movimientos a distancia.
En los registros, los agentes intervinieron dos armas cortas modificadas, cuatro vehículos, 11.000 euros en efectivo, doce relojes de marcas de lujo y joyas de oro, junto con material relacionado con los robos.
La santería no les sirvió para evitar la prisión, fue la fianza
El robo que delató a la banda ocurrió la tarde del 9 de julio en Arcos de la Frontera, Cádiz. La víctima, un fabricante de joyas de Córdoba que viajaba como comercial con un maletín lleno de piezas de alto valor, sufrió un ataque brutal. Los ladrones accedieron antes al garaje de su domicilio en Córdoba y colocaron una baliza GPS en su coche.
Desde entonces, siguieron sus movimientos de forma remota hasta confirmar el momento perfecto para actuar. Lo golpearon repetidamente hasta arrebatarle el maletín con joyas valoradas en más de 300.000 euros. Para huir utilizaron un vehículo robado con matrículas falsificadas, pero abandonaron el coche y escaparon a pie cuando patrullas de la Guardia Civil los persiguieron.
Los arrestados se enfrentan a delitos de robo con violencia e intimidación, lesiones, ataque a la intimidad por el uso de dispositivos de seguimiento, robo y hurto de vehículo, falsificación de documento público y pertenencia a organización criminal.












