Los atacantes de la Jefatura Superior de Policía en Barcelona ‘buscaban producir bajas a los agentes, nada que ver con una manifestación normal’
Tras el archivo de la ‘causa Tsunami’ por un error judicial, los dos policías heridos de gravedad por los separatistas violentos de ultraizquierda en la llamada ‘batalla de Urquinaona’ (Barcelona, el 18 de octubre de 2019) presentaron una nueva denuncia ante la Audiencia Nacional (AN) por presuntos delitos de terrorismo.
La denuncia se basa en que, si bien se anuló la causa, porque el instructor prorrogó la investigación fuera de plazo el 30 de julio de 2021, ambos agentes se personaron como acusación particular en la causa 2 años y cuatro meses después.
En ese sentido, consideran que existe base legal para que la AN abra una nueva investigación de hechos de clara naturaleza terrorista, de forma autónoma y al margen de la instrucción archivada este verano.
El testimonio del antidisturbios herido en la Urquinaona
El primero de los policías denunciantes formaba parte de los antidisturbios que protegían de los violentos de Tsunami la Jefatura Superior de Policía en Barcelona. Según indica el agente, los radicales superaban en número a los policías en una proporción de 1000 atacantes contra 80 policías.
El agente explica que los radicales les lanzaron durante horas todo tipo de objetos contundentes: “botellas de cristal llenas de piedras, tornillería pesada, rodamientos metálicos, latas de cerveza llenas, adoquines, etcétera”.
Los atacantes vestían de forma similar y actuaban concertadamente para producir bajas a los agentes “nada que ver con una manifestación normal”.
“Sorprendió a nuestra unidad la organización que había entre los grupos radicales, pues se dividían en cédulas de trabajo que se comunicaban entre ellas, se hacían señales para atacar o defender, tenían un material avanzado para ello, incluso explosivo. Cuando un grupo se quedaba sin provisiones, aparecía otro y le dotaba del material necesario” precisa el agente.
Secuelas de por vida, incapacidad absoluta y jubilación anticipada sin indemnización
En la Plaza Urquinaona se recrudecen los ataques contra los antidisturbios y les lanzan “adoquines, piedras, bolas metálicas de petanca, bengalas, cócteles molotov, ácido y material metálico de bricolaje, con la intención de causar el mayor número de bajas posibles entre las Fuerzas de Seguridad”.
Fue en esa escalada de los ataques cuando el policía recibió un brutal impacto de un objeto que lanzaron los violentos y cayó desplomado al suelo. Su estado revestía tal gravedad que necesitó evacuación al hospital.
Las lesiones que sufrió el agente le generaron secuelas físicas y psicológicas de por vida tan graves que un Tribunal Médico de la Policía Nacional lo jubiló de forma prematura, sin indemnización alguna por los daños sufridos en acto de servicio y con la reducción de sueldo que ello conllevó.












