Jordi Turull confirma que será un encuentro sin mediador, ni fotografías ni logos de partido, para ‘normalizar las relaciones entre ambos presidentes’
El dirigente de Junts, Jordi Turull, anunció este jueves que Sánchez, presidente de Gobierno, y Puigdemont, el delincuente fugitivo con quien negoció su investidura, mantendrán una reunión en fecha y lugar aún por determinar con el fin de «profundizar en la resolución del conflicto político».
Turull adelantó que en la cita no intervendrá un mediador y que Puigdemont exigió a Sánchez que el encuentro tenga lugar en el extranjero. El propósito del encuentro, según Turull, es: «normalizar las relaciones entre ambos presidentes que, desde 2017, fruto de la represión, no ha sido posible», dijo en alusión a que el golpista es un fugitivo en busca y captura por un cúmulo de delitos.
En declaraciones a los medios de comunicación, La 2 y Ràdio 4, Turull detalló: «Nos hemos emplazado a encontrar la fecha y el lugar para que se vean. Lo importante es que se encuentren y hablen, en un encuentro como debe ser, sin fotografías ni logos de partido».
Puigdemont exige un encuentro opaco en el extranjero
Ayer miércoles, Sánchez y Puigdemont coincidieron durante el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo, donde se realizó una evaluación de la presidencia española de la Unión Europea. Según ha recogido El Debate, el prófugo y el presidente no mantuvieron contacto personal, si siquiera en los pasillos.
A pesar de que mantuvieron las distancias, durante el pleno, un crecido Puigdemont aprovechó sus minutos de intervención para criticar a Sánchez por no haber incluido el catalán como lengua oficial de la UE durante la presidencia española de la Unión y, además, le amenazó con «consecuencias desagradables» si incumplía las cesiones pactadas como pago por investir al socialista.
El futuro encuentro será el primer cara a cara entre un miembro del Gobierno y el criminal prófugo, dado que Yolanda Díaz se reunió con él en calidad de líder de Sumar y Santos Cerdán en su rol de número tres del PSOE.
La normalización, según describió Turull, consistirá en una reunión semiclandestina y opaca, esta vez sin el mediador salvadoreño, de similar tenor que las negociaciones que mantienen Junts y el PSOE en Suiza a cuenta del calendario de cesiones acordado con los independentistas.











