La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha reaccionado con máxima dureza tras ser víctima este lunes de un tenso escrache al término de un evento oficial en el Palacio de Santoña.
En declaraciones al programa Horizonte de Cuatro, presentado por Iker Jiménez, la dirigente madrileña ha acusado directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de orquestar la crispación social y las protestas violentas en la capital ante la inminencia de las elecciones generales del 29 de noviembre: «El señor de La Moncloa ha decidido quemar las calles».
Un violento escrache en el Palacio de Santoña
Los hechos se produjeron durante la mañana, cuando centenares de manifestantes que protestaban ante la cercana Consejería de Educación —en el marco de la huelga en la enseñanza pública madrileña— acudieron a interceptar la salida de la presidenta regional.
Díaz Ayuso describió al grupo congregado como «gente muy violenta, increpando e insultando», subrayando que su mayor preocupación durante el cerco fue la integridad de los transeúntes y de los agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) que tuvieron que escoltarla para permitir su salida del inmueble.
Carga contra la «huelga política» y la deriva de Sánchez
Para la presidenta madrileña, la escalada de tensión en las calles responde a una estrategia deliberada impulsada desde la cúpula del Ejecutivo central para contrarrestar la imposibilidad del presidente de pasear con normalidad por la vía pública:
- Estrategia de tensión social: «Sánchez se ha colocado en la extrema izquierda y ha decidido reventar Madrid porque sabe que él no puede pisar la calle y quiere que yo tampoco lo haga», afirmó Ayuso durante su intervención por videoconferencia.
- Agitación ante las urnas del 29-N: La jefa del Ejecutivo regional enmarcó las movilizaciones en una «huelga política» activada tras la convocatoria electoral, denunciando que el líder socialista «tiene mal perder y saldrá del Gobierno quemándolo todo». «Desde hace varias elecciones, cuando la izquierda va a perder, siempre suceden cosas anómalas», concluyó.




















