Watergate de Sánchez: Cerdán y Fuentes financiaban una trama paralela para obstaculizar la acción de la Justicia en los casos contra el Sanchismo
Según la investigación judicial destapada este 27 de mayo de 2026, el PSOE, con Santos Cerdán a la cabeza (‘súper Santos Cerdán) habría creado y financiado de forma irregular a un equipo de operadores políticos, conocidos como los «fontaneros«, cuya misión era interferir, presionar y desestabilizar los procedimientos judiciales abiertos contra el entorno más cercano de Pedro Sánchez.
El juez Santiago Pedraz compara explícitamente, como señala El Español, esta operación con los «plumbers» del escándalo Watergate que acabó con la presidencia de Richard Nixon. En el caso español, se trataría de una red organizada para «torpedear» cualquier avance judicial que pudiera dañar políticamente al PSOE o al Gobierno.
El papel central de Santos Cerdán
El magistrado apunta a Santos Cerdán, exnúmero tres del PSOE, como el principal coordinador de esta trama. Junto a la gerente federal Ana María Fuentes, habría articulado un sistema de facturas falsas y sociedades interpuestas para pagar a Leire Díez (conocida como «la fontanera«) y a su socio Javier Pérez Dolset.
Estos pagos se camuflaban a través de publicidad institucional del PSOE, notas de entrega falseadas y contratos con empresas afines a exdirigentes socialistas
Acciones atribuidas a los ‘fontaneros’
Entre las actuaciones investigadas destacan: intentos de destruir procedimientos judiciales contra el hermano de Sánchez; presión a fiscales de Anticorrupción ofreciéndoles ascensos; la oferta de 50.000 euros a la testigo Pano para que retirara su denuncia; y la búsqueda de información comprometedora sobre jueces y fiscales.
Leire Díez operaba desde la sede de Ferraz y se presentaba ante sus colaboradores como enviada directa de Santos Cerdán.
Implicaciones políticas
Aunque el PSOE intenta desvincular a Pedro Sánchez de estas actuaciones, el auto judicial recoge indicios de que parte de las instrucciones provenían de los niveles más altos del PSOE y de Moncloa.
Este escándalo, ya bautizado por El Español como el ‘Watergate de Sánchez’, representa uno de los capítulos más graves de supuesta corrupción política de la actual legislatura y pone en entredicho el uso de los recursos y estructuras del PSOE para fines presuntamente delictivos.













