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Ferraz se atrinchera tras el escándalo y avisa que echará a cualquiera si descubre más implicados, El PSOE asegura que no le “temblará la mano”

El PSOE vive uno de los momentos más tensos de los últimos años y en Ferraz ya hablan abiertamente de “linchamiento” político y judicial contra Pedro Sánchez y todo su entorno.

La presión se ha disparado después de que la Guardia Civil regresara hace solo unos días a la sede central socialista para reclamar documentación relacionada con el caso de Leire Díez, una de las investigaciones que más preocupa ahora mismo dentro del partido.

Y el miedo en Ferraz ya es evidente.

La dirección socialista espera con enorme inquietud el levantamiento del secreto de sumario porque asume que todavía pueden aparecer más nombres y nuevos detalles comprometedores.

El PSOE asegura que no le “temblará la mano”

La reunión de la ejecutiva federal celebrada este lunes estuvo marcada por un mensaje muy claro lanzado por Pedro Sánchez a la cúpula socialista.

Resistir.

Según distintas fuentes internas, el presidente pidió tranquilidad y serenidad pese al terremoto político y judicial que rodea al partido y a su entorno más próximo.

Pero dentro del PSOE también admiten que, si aparecen irregularidades demostradas, habrá expulsiones inmediatas.

“No nos tiembla la mano con nadie”, repiten desde Ferraz.

La frase se ha convertido ya en el mensaje interno que intenta transmitir la dirección socialista mientras crece el desgaste político.

La UCO vuelve a Ferraz y aumenta la tensión

La situación explotó todavía más después de que la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil regresara el pasado miércoles a la sede del PSOE para solicitar información relacionada con la investigación sobre Leire Díez.

La dirección socialista intenta marcar distancias y vender colaboración absoluta con la Justicia.

Pero el impacto interno es enorme.

Especialmente porque la investigación coincide con uno de los peores momentos de desgaste para Pedro Sánchez, rodeado por distintas causas judiciales que afectan a personas de su entorno político y familiar.

En Ferraz consideran que existe una operación de acoso político.

Y hablan directamente de una estrategia para generar un “ambiente irrespirable” alrededor del Gobierno.

El caso Leire Díez amenaza con abrir otra crisis dentro del PSOE

Uno de los puntos que más inquieta a la dirección socialista es el posible contenido del sumario cuando deje de estar secreto.

En el partido reconocen que todavía desconocen el alcance total de la investigación y temen nuevas revelaciones.

La situación es especialmente delicada porque el caso ya salpica a figuras históricas del socialismo y vuelve a colocar el foco sobre el funcionamiento interno de Ferraz.

Mientras tanto, Sánchez intenta evitar cualquier imagen de debilidad.

Por ahora no contempla adelantar elecciones ni convocar un congreso extraordinario pese a las presiones internas y las críticas lanzadas por algunos históricos del PSOE.

El objetivo es resistir el temporal.

Aunque dentro del partido muchos reconocen ya que la tensión política empieza a ser insoportable.

Ferraz intenta comparar el caso con la corrupción del PP

Durante la comparecencia pública posterior a la ejecutiva, la portavoz socialista Montse Mínguez intentó además contraponer la reacción del PSOE frente a los escándalos históricos del Partido Popular.

“Aquí no encontraron lo que encontraron en Génova”, defendió.

La dirección socialista insiste en que existe transparencia total y colaboración absoluta con la Justicia.

Pero el problema ya no es solo judicial.

El desgaste político empieza a crecer también dentro del propio electorado progresista, donde aumenta la preocupación por el impacto que todas estas investigaciones puedan tener sobre el futuro del Gobierno.

Y en Ferraz saben que las próximas semanas pueden ser decisivas.

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