Las nuevas evidencias obtenidas del dispositivo del exasesor desmienten la versión del exministro sobre el origen de sus relaciones personales
Las revelaciones judiciales en torno al entorno del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, han dado un giro inesperado tras accederse al contenido del teléfono móvil de su antiguo asesor, Koldo García.
Según ha desvelado El Español, el exasesor grabó al entonces responsable ministerial mientras mantenía relaciones sexuales con Jésica Rodríguez y una segunda mujer, identificada como Melisa, en un apartamento de la calle Atocha, 25, en Madrid.
Estos archivos, que datan del 10 de noviembre de 2018, cobran una relevancia política y judicial extrema al contradecir directamente la línea de defensa que Ábalos había mantenido recientemente ante el Tribunal Supremo.
El exministro había intentado desligarse de las acusaciones afirmando que fue el empresario Víctor de Aldama quien organizó aquellos encuentros como una especie de «trampa» o maniobra de control, negando así su participación voluntaria en la dinámica del lugar.
Desmentida la versión de Ábalos
Sin embargo, las grabaciones y las conversaciones paralelas que Koldo García mantuvo aquel mismo día con su exmujer, Patricia Úriz, desmienten esta versión al no mencionar a Aldama como parte presente en los encuentros.
Por el contrario, los mensajes confirman que el propio Koldo no solo conocía la naturaleza de la actividad de las mujeres, a quienes identificaban como prostitutas, sino que además gestionó personalmente el pago de 400 euros a cada una de ellas por orden del exasesor.
Material audiovisual de carácter sexual
El material audiovisual, al que el citado diario ha tenido acceso, pero ha decidido no publicar debido a su carácter sexual explícito, se suma a la larga lista de evidencias halladas por la Unidad Central Operativa (UCO).
Estas pruebas sitúan a Ábalos en el epicentro de un entramado de encuentros personales y presuntas irregularidades, desmoronando la estrategia de defensa del exdirigente socialista en un proceso que continúa arrojando sombra sobre su gestión y su círculo de máxima confianza durante su etapa al frente del Ministerio de Transportes.












