Reconoce ante el Tribunal Supremo que cobraba en metálico para reembolsos de gastos, pero insiste en que todo el dinero era legal y bien justificado
El exasesor ministerial Koldo García ha desvelado en el Tribunal Supremo el origen de las famosas “chistorras” que tanto han dado que hablar en la trama de los contratos de mascarillas y el caso de la financiación irregular del PSOE.
Bajo el microscopio de la Unidad Central Operativa (UCO), Koldo ha confirmado que esa expresión se refería a billetes de 500 euros que recibía en parte del PSOE, en Ferraz, y también de guardias civiles que no querían cambiarlos y de turistas extranjeros que se alojaban en su piso de alquiler en la zona de Alicante.
La defensa de Koldo ha apoyado su estrategia en la denuncia de un descontrol interno en la gestión de gastos del PSOE. El que fuera mano derecha de José Luis Ábalos ha admitido manejar grandes cantidades de efectivo, llegando a acumular hasta 12.000 euros en metálico en su domicilio en un solo mes.
Explica que esas cantidades incluían billetes de 500, 200 y 100 euros procedentes de anticipos y reembolsos de gastos adelantados por el PSOE, la Guardia Civil y los alquileres, justo las partidas que la UCO ha señalado como sospechosas.
Las chistorras del PSOE
A preguntas de su abogada, Koldo ha dejado caer que cobraba más dinero del que el PSOE ha declarado oficialmente ante el Supremo. Aunque el exgerente del partido ha afirmado que nunca pagaron con billetes de 500 euros, el exasesor sostiene que él sí recibió ese tipo de billetes dentro de liquidaciones de gastos.
En concreto, ha reconocido haber percibido 7.088 euros en metálico en 2018 por parte del PSOE, a cambio de gastos justificados con tickets debidamente presentados.
Uno de los momentos claves de su declaración ha sido la confesión sobre las “chistorras”: sí eran billetes de 500 euros, pero también ha matizado que, en otras ocasiones, el término hacía referencia a chorizos navarros que traía de su tierra.
La conexión con la Guardia Civil ha añadido un matiz curioso: agentes con dificultades para cambiar billetes de 500 se los entregaban a Koldo para que los reintrodujera en el circuito, mientras que turistas de Países Bajos, Alemania o Reino Unido pagaban en efectivo el alquiler de sus pisos.
Koldo ha tratado de mantener una imagen de funcionario servicial y ordenado, insistiendo en que nunca recibió sobres oscuros ni sacó dinero del PSOE sin justificar. Ha remarcado que, si llegaba tarde a entregar los tickets y la tinta se borraba, una trabajadora de Ferraz denominada “Celia” no le abonaba los gastos.
Los gastos para las sobrinas de Ábalos
También ha admitido haber pagado en metálico gastos personales de la expareja de Ábalos (joyas, flores, etc.) por 4.681 euros, argumentando que su jefe no podía usar su tarjeta para no levantar sospechas, y que después era compensado.
En su intento por desmontar la versión de Víctor de Aldama, Koldo ha negado cobrar 10.000 euros al mes o cualquier otro tipo de dádivas por el empresario. Ha aceptado únicamente que Aldama adelantó, con tarjeta, el coste de una inseminación artificial de su exmujer, que él devolvió en tres plazos.
Finalmente, el exasesor ha tratado de alejarse de los contratos de mascarillas, asegurando que solo pasó ofertas, facilitó la llegada del material a España y habló con las personas indicadas, sin intervenir en los mecanismos de adjudicación.












