‘No caigamos en el debate fangoso de corruptos y embusteros que convirtieron su vida (¡qué triste!) en un pozo de odio, calumnia y resentimiento’
Ignacio Garriga, Vicepresidente y Secretario General de VOX, ha remitido a la militancia una carta interna en la que acusa directamente a Feijóo, su asesora Mar Sánchez y al secretario general popular, Miguel Tellado, de orquestar el ataque continuo desde sus medios afines y nuevos e interesados amigos contra la formación liderada por Santiago Abascal.
Un ataque, en el que participan ex integrantes del partido y medios afines al PP, que coincide con el crecimiento de la formación en representación parlamentaria autonómica -algo que convierte a VOX en imprescindible para que el PP gobierne-.
También se refirió a la campaña de “Barbaridades y mentiras” propagadas por medios “lanzadas por aquellos que saltaron de Vox en los momentos más difíciles, después de las elecciones de 2023”.
Por su gran calado político, LA BANDERA reproduce la carta de Ignacio Garriga en su totalidad.
La carta íntegra de Ignacio Garriga
Barcelona, 1 de Abril de 2026
Queridos amigos y afiliados:
Después de los extraordinarios resultados obtenidos en Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde hemos batido todas las marcas de nuestro proyecto, ha llegado el ataque brutal, calumnioso y miserable que estamos sufriendo.
No es extraño.
Hay muchos interesados, no solo en la política, en que Vox no continúe creciendo.
Respecto a las insidias repetidas y aumentadas por algunos medios, sobre todo los más vinculados a Ferraz y Génova, podéis estar tranquilos: el partido ya está poniendo las correspondientes demandas y querellas, y las cuentas son tan cristalinas que ni siquiera con todo el poder del aparato sanchismo han conseguido montar ningún caso contra nosotros.
Pero, más allá de la legalidad de nuestra actuación, se han vertido auténticos dislates sobre nosotros. Sánchez, animado en esta competición de embustes, ha llegado a decir que nuestro presidente se ha embolsado dos millones de euros de Disenso. Y aún más: hay periodistas que han llegado a afirmar que Koldo tenía relación con la familia de nuestro presidente, que pagamos millonadas por asesores (cuando somos el partido que menos gasta), junto a otras muchas barbaridades.
Barbaridades y mentiras, por cierto, permitidme decirlo, lanzadas por aquellos que saltaron de Vox en los momentos más difíciles, después de las elecciones de 2023 y cuando algunos auguraban nuestra desaparición, y que vuelven hoy, cuando las encuestas nos dan el doble de representación, con un desvergonzado “¿qué hay de lo mío?”.
Las únicas irregularidades que se han cometido en este partido, aún joven, han sido descubiertas gracias a nuestros mecanismos de control. Y sus responsables han sido expulsados y denunciados. Algunos de ellos, por cierto, son los que ahora muestran tanto odio hacia el proyecto.
Ante este ataque, que inunda portadas y televisiones, debemos tener claras dos cosas.
Primero, EL ORIGEN
Todo este brutal ataque, sin precedentes en la democracia, tiene un único origen, aunque a él se hayan sumado despechados y corruptos que hace tiempo no están con nosotros. Y ese origen no es otro que la dirección actual del Partido Popular. En concreto, el señor Núñez Feijóo, su asesora, Mar Sánchez, y el secretario general de su partido, Miguel Tellado.
Son ellos, ese clan gallego con prácticas de contrabandistas de ría, los que han contactado con arribistas y despechados para poner en marcha la maquinaria mediática contra el tercer partido de España. El señor Casado ya lo intentó en su momento, aunque hay que reconocer que de una forma más honorable, lanzando sus ataques personalmente, no a través de corruptos y sicarios.
También es justo reconocer que la mayoría de los “barones” del PP no han contribuido al ataque mafioso y que, a pesar de la enorme distancia política, son capaces de llegar a acuerdos sobre medidas concretas en sus territorios, y son conscientes de la amenaza que supone el Gobierno de Sánchez. Sí, hay un PP con el que es posible llegar a acuerdos. Y eso es motivo de esperanza. También hay que reconocer que muchos periodistas y medios tampoco han participado, al menos conscientemente, de esta cacería.
En segundo lugar, debemos tener en cuenta LOS OBJETIVOS que persigue este ataque.
Que no son otros que conseguir que Vox tenga que defenderse de las mil insidias, y no pueda seguir lanzando su mensaje: que no podamos hablar de los olivos arrancados, de la vivienda inaccesible, de la sanidad colapsada, de los impuestos abusivos y de la corrupción que arruina y mata.
Y, sobre todo, que no podamos hablar de la invasión migratoria, que también arruina y mata, pero que genera beneficios para muchos individuos sin escrúpulos, algunos en lugares muy importantes del poder empresarial, mediático y, lo que me resulta especialmente doloroso, hasta episcopal.
Por todo ello, ya lo sabéis: toca un nuevo esfuerzo.
Salgamos a la calle y a las redes a denunciar los problemas que sufren los españoles y a explicar nuestras propuestas.
No caigamos en el debate fangoso de corruptos y embusteros, que han convertido su vida (¡qué triste!) en un pozo de odio, calumnia y resentimiento. Nosotros a lo nuestro. Con más fuerza que nunca. Ahora, en Andalucía, donde tenemos el difícil reto de aumentar nuestra representación en una región donde la mafia bipartidista es extremadamente fuerte y subvencionada.
No solo es por Vox.
Este ataque de Feijóo y su clan está fortaleciendo a Sánchez día a día.
Y el mafioso de la Moncloa ya sueña con volver a ganar las elecciones.
España no puede permitirse otra legislatura del mayor corrupto y traidor que ha ocupado el Gobierno.
El desastre sería absoluto.
Por eso, es necesario que Vox cumpla con su papel, que consiga formar gobiernos autonómicos que se conviertan en murallas contra el sanchismo y que conquistemos unas elecciones libres y limpias lo antes posible.
Esa es nuestra misión histórica, y con vosotros la vamos a cumplir.
[Firma manuscrita]
Ignacio Garriga
Secretario General de VOX












