El caso de Mónica García chalet irregular IBI ha desatado un intenso debate sobre la situación urbanística de su vivienda en Camorritos y las posibles irregularidades fiscales asociadas.
La superioridad moral que tanto pregona la extrema izquierda española vuelve a estrellarse hoy contra su propia y turbia realidad. La ministra de Sanidad, Mónica García, mantiene un severo pufo inmobiliario que indigna absolutamente a cualquier ciudadano.
La líder política de Más Madrid lleva ya siete largos años disfrutando de un ostentoso chalet situado en terrenos irregulares. La jugosa concesión de su parcela en la colonia de Camorritos caducó oficialmente el 16 de abril de 2019.
Su vivienda familiar de lujo familiar se mantiene en el limbo normativo
Desde ese momento, su vivienda familiar de lujo familiar se mantiene en el limbo normativo y sin licencia vigente en regla. Sin embargo, ella no tiene ningún pudor personal a la hora de abalanzarse despiadadamente contra el humilde propietario o pequeño tenedor.
Pero el asombroso fraude no acaba simplemente en el uso irregular y prolongado del suelo público madrileño. La ministra radical y progresista se ha ahorrado pagar de sus anchos bolsillos privadamente más de 5.000 euros en el IBI.
Esta burla a todos los asfixiados contribuyentes patrióticos dibuja el retrato exacto del socialcomunismo acaudalado actual español. Ellos exigen constantemente más dolorosos impuestos a las clases medias, mientras omiten astutamente sus propias contribuciones al fisco de manera rutinaria.
Predicar dolorosos escarmientos fiscales mientras se regatean los recibos
Resulta impensable que cualquier trabajador español pudiera evadir tranquilamente sus recibos y tributos de Hacienda durante una semana. Sin embargo, la cúpula oficial progresista dispone de escudos para sortear las inspecciones lógicas que paralizarían a cualquier vecino normal.
La hipocresía política de Mónica García, conocida por sus feroces diatribas asamblearias pidiendo intervencionismo estatal, clama al cielo de manera sonora. La ley debe ser severamente igual para todos sin excepción, incluyendo a las protegidas e intocables ministras del gobierno sanchista.
No se puede lanzar soflamas pidiendo el expolio de la riqueza ciudadana y luego acumular recargos impagados del IBI propio. Su impunidad administrativa en medio del lujoso enclave de la sierra madrileña desbarata toda credibilidad a su falso discurso anticapitalista.
La dimisión debería ser el único camino digno y cívico tras revelarse estas gruesas y patentes triquiñuelas. Pero en el sanchismo actual la responsabilidad gubernamental ha sido enterrada dando paso libre a los privilegios elitistas de su sectaria casta.
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