La historia de Leire Díez parecía enterrada. Pero este miércoles ha regresado convertida en una auténtica pesadilla para el PSOE. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha entrado en Ferraz por orden de la Audiencia Nacional dentro de una investigación que intenta aclarar si el partido financió operaciones para atacar a jueces, fiscales y mandos policiales incómodos para el entorno socialista.
Y el nombre que aparece en el centro de todo vuelve a ser el mismo: Leire Díez.
De periodista desconocida a “fontanera” del PSOE
Hace apenas un año, Leire Díez era prácticamente una desconocida fuera de círculos políticos y mediáticos. Pero todo cambió cuando aparecieron unos audios en los que conversaba con empresarios investigados judicialmente para obtener información sensible sobre altos cargos policiales y fiscales.
Entre los nombres señalados estaban el teniente coronel de la UCO Antonio Balas y el fiscal Anticorrupción José Grinda.
Las conversaciones levantaron una sospecha demoledora: que existía una operación paralela destinada a desacreditar a quienes investigaban casos sensibles para dirigentes socialistas, especialmente el caso Koldo.
Los medios la bautizaron rápidamente como “la fontanera del PSOE”.
Ella siempre lo negó. Aseguró que realizaba una investigación periodística sobre las llamadas “cloacas del Estado” y defendió que nunca trabajó para destruir reputaciones por encargo político.
El PSOE intentó cortar rápidamente cualquier vínculo y le pidió incluso que rompiera públicamente su carné del partido.
Pero ahora la investigación judicial vuelve a colocarla en el centro del terremoto.
La clave de la entrada de la UCO en Ferraz
Según las investigaciones dirigidas por el juez Santiago Pedraz, los agentes han encontrado indicios de que aquellas operaciones contra jueces, fiscales y mandos policiales podrían haberse financiado con dinero del PSOE.
Ese es el verdadero motivo de la entrada de la UCO en Ferraz.
Los investigadores buscan documentación que permita confirmar o descartar pagos relacionados con el operativo montado alrededor de Leire Díez.
Es decir, el foco ya no está solo en los audios o las reuniones comprometidas. Ahora la gran pregunta es quién pagaba realmente toda aquella estructura.
Y si detrás existía financiación desde el propio partido.
La detención que disparó todas las alarmas
La situación se agravó todavía más en diciembre de 2025.
Leire Díez fue detenida por su presunta implicación en una trama de adjudicaciones públicas amañadas valoradas en 123 millones de euros.
La investigación sostiene que habría participado junto al expresidente de la SEPI Vicente Fernández Guerrero y el empresario navarro Antxon Alonso, relacionado además con Santos Cerdán.
Los delitos investigados son malversación y tráfico de influencias.
Y a partir de ahí los investigadores comenzaron a reconstruir todas las conexiones políticas, empresariales y económicas alrededor de Leire Díez.
Los nombres que más preocupan al PSOE
La investigación no se ha quedado únicamente en Ferraz.
La UCO también se ha personado en:
- El domicilio de Santos Cerdán
- El despacho del histórico dirigente socialista Gaspar Zarrías
- Propiedades relacionadas con el empresario Javier Pérez Dolset
Las conexiones con Leire Díez son especialmente delicadas.
Ella misma reconoció en los audios que mantenía conversaciones con Santos Cerdán. Además, Pérez Dolset fue uno de sus principales colaboradores durante toda la polémica de las “cloacas”.
En el caso de Gaspar Zarrías, Leire llegó incluso a trabajar para una de sus sociedades privadas.
Demasiados vínculos para una historia que el PSOE llevaba meses intentando dar por cerrada.
El verdadero problema para el PSOE
Aunque oficialmente la investigación sigue en fase inicial, el golpe político ya es enorme.
La imagen de la UCO entrando en Ferraz reabre automáticamente conceptos que el partido quería dejar atrás: corrupción, espionaje político, cloacas y financiación opaca.
Pero sobre todo revive una pregunta que nunca terminó de desaparecer: quién era realmente Leire Díez dentro del ecosistema socialista.
Porque cada nueva revelación hace más difícil sostener que actuaba completamente por libre.
Ahora será la Audiencia Nacional quien determine si existió una estructura organizada y financiada para presionar o desacreditar a investigadores incómodos para el PSOE.
Y esa respuesta puede provocar un terremoto político todavía mayor.













