Skip to content

Monumental pitada y fuertes abucheos a Marlaska durante un acto en Baeza

La reacción del público deja patente el profundo malestar de la Guardia Civil y de quienes asistieron al acto

Fernando Grande‑Marlaska fue abucheado y pitado en Baeza durante un acto de la Guardia Civil mientras recordaba a los dos agentes fallecidos en Huelva, según fuentes periodísticas que cubrieron la jura de bandera de la 131.ª promoción en la Academia de Cabos y Guardias.

El momento de máxima tensión llegó cuando el ministro recordó a Germán y Jerónimo, los dos guardias civiles que murieron la pasada semana en una persecución contra una narcolancha; la pitada, que duró varios segundos, obligó a la organización a pedir por megafonía respeto para las instituciones y los alumnos en formación.

Testigos y vídeos del acto recogen cómo los silbidos y los abucheos interrumpieron el discurso del titular de Interior, que afirmó sentirse “rabioso” y dolido por la muerte de los compañeros; aun así, la reacción del público dejó patente el profundo malestar entre parte del cuerpo y de quienes asistieron al acto.

Polémica y tensión

La ceremonia, prevista como un homenaje y un acto solemne de jura de bandera, se vio empañada por la dificultad para mantener el orden y la solemnidad ante la presencia de Marlaska en un día marcado por el duelo y la polémica sobre las responsabilidades que rodean el accidente en Huelva, donde dos embarcaciones de la Guardia Civil colisionaron durante un operativo contra el narcotráfico y acabaron con la vida de los dos agentes. Un hecho calificado como «accidente laboral» desde voces doctas socialistas.

La presencia de Marlaska en Baeza llegó apenas días después del funeral celebrado en Huelva, en el que estuvieron presentes autoridades y mandos del instituto armado; la coincidencia de fechas ha tensado aún más un ambiente ya enrarecido por las preguntas sobre seguridad, medios y coordinación en operaciones marítimas de la Guardia Civil contra la narcoactividad.

Sin responsabilidades políticas

Organizaciones presentes en el acto pidieron respeto por la institución y por los alumnos, pero la reacción del público contra Marlaska dejó claro que muchos asistentes esperaban explicaciones y responsabilidades políticas y técnicas por lo ocurrido en la costa onubense.

La interrupción en Baeza abre un nuevo frente para el ministro del Interior, que deberá compaginar el reconocimiento institucional a los fallecidos con respuestas claras sobre las causas del accidente y las medidas que eviten tragedias similares en el futuro, una exigencia que varias fuentes y testigos consideran imprescindible tras lo sucedido en Huelva.

Deja una respuesta