Impulsa talleres con globos, premios del 8-M y jornadas con Carmen Calvo mientras la institución sigue sin saber cuántos violadores son condenados
Desde su nombramiento en diciembre de 2025, Teresa Peramato ha transformado la Fiscalía General del Estado en un instrumento más del proyecto ideológico de Pedro Sánchez.
Bajo su mandato, la institución ha multiplicado actividades que mezclan la supuesta defensa de las víctimas con el discurso oficial del feminismo sanchista, priorizando talleres creativos y actos conmemorativos frente a las carencias reales de la justicia.
El pasado 5 de marzo, Nevenka Fernández impartió un taller para la 64ª promoción de fiscales sobre el interrogatorio a víctimas de delitos sexuales. La sesión incluyó dinámicas infantiles con pinturas, globos y música para “comprender el trauma”.
Días después, Peramato falló los premios del Concurso de Fotografía 8-M, con noches en Paradores como recompensa, y presentó el informe ‘Indicadores de igualdad 8M 2026’, que celebra que las mujeres ya ocupan el 67% de la Carrera Fiscal (1.911 de 2.845 fiscales) y el 47% de los puestos directivos, superando con creces la paridad impuesta por ley.
Sin embargo, la misma Fiscalía sigue sin poder responder a una pregunta básica: ¿cuántos condenados hay en España por delitos sexuales graves? Un estudio publicado en la Revista Española de Investigación Criminológica denuncia que no existen registros completos de sentencias por violación ni un análisis serio del fenómeno. Pese a esta grave laguna estadística, Peramato recibió un premio de la extraña y catalanista Federación de Donaciones Progresistas por su “lucha contra la violencia machista”.
El mantra del Sanchismo feminista de Calvo y Peramato
Las jornadas organizadas por la Fiscalía han contado con la presencia estelar de Carmen Calvo, quien ha repetido el mantra sanchista: “Las mujeres que tienen que llegar al poder son las mujeres feministas” y “quienes combaten el feminismo lo combaten por la misma razón que combaten la democracia”. La consigna “la democracia es feminista o no será democracia” ha resonado en coloquios con Rosario García Mahamut, Inmaculada Montalbán y otras fiscales afines.
Especialmente preocupante resulta el nombramiento de Antonio Parreño como director de Comunicación. Este periodista, con una larga trayectoria en medios como COPE, SER, RNE y TVE, fue elegido por Peramato para un cargo de confianza.
Feminismo del Estado Sanchista
Lejos de ejercer un periodismo independiente, Parreño ha continuado exactamente la misma línea de opacidad y defensa incondicional de la institución que mantenía su predecesora bajo Álvaro García Ortiz. Su labor es vender como “independiente” una Fiscalía cada vez más alineada con Moncloa, maquillando la politización y silenciando las críticas a la falta de datos objetivos sobre la delincuencia sexual.
Con más de 35 años en la Carrera Fiscal y un currículum centrado en violencia de género, Peramato sustituyó a García Ortiz tras su condena por el Supremo. Su gestión confirma que la Fiscalía, en lugar de ser garante de la legalidad, se ha convertido en un engranaje más del feminismo de Estado sanchista, donde la ideología prima sobre la eficacia y la transparencia.












