La sede central del PSOE en Ferraz ha amanecido este miércoles rodeada por un amplio operativo de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil dentro de una investigación por presunta financiación ilegal del partido impulsada por la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción.
Los agentes han accedido a primera hora de la mañana a distintos despachos y oficinas de la sede socialista en Madrid en busca de documentación, archivos informáticos y pruebas relacionadas con una supuesta caja B que habría permitido introducir fondos opacos en la contabilidad del partido durante años.
La operación supone uno de los golpes judiciales y políticos más graves sufridos por el PSOE en democracia y sitúa directamente en el foco a la estructura financiera de la formación liderada por Pedro Sánchez.
La investigación apunta a una contabilidad paralela
Según las investigaciones desarrolladas por la UCO durante los últimos meses, el PSOE habría operado presuntamente con una estructura diseñada para ocultar dinero fuera del control del Tribunal de Cuentas.
Los investigadores sospechan que parte de esos fondos irregulares habrían sido utilizados para afrontar campañas electorales con más presupuesto del oficialmente declarado.
La Guardia Civil busca ahora contratos, movimientos bancarios, dispositivos electrónicos y comunicaciones internas que permitan reconstruir el funcionamiento de esa presunta financiación paralela.
Fuentes cercanas a la investigación sostienen que varios miembros de la cúpula socialista habrían participado presuntamente en la ocultación y circulación de dinero de origen ilegal.
Registros en Ferraz y en inmuebles vinculados a altos cargos
El dispositivo desplegado este miércoles no se limita únicamente a la sede nacional del PSOE. La Audiencia Nacional también ha autorizado inspecciones en distintos inmuebles repartidos por varios puntos de España vinculados a dirigentes y altos cargos relacionados con la investigación.
El operativo se desarrolla bajo un fuerte secretismo y podría prolongarse durante toda la jornada mientras los agentes continúan recopilando documentación.
Se trata de una actuación mucho más amplia que la realizada en junio de 2025, cuando la UCO acudió a Ferraz tras la imputación del entonces secretario de Organización socialista, Santos Cerdán, por el presunto amaño de contratos de obra pública.
En aquella ocasión, la intervención se limitó a un requerimiento de información y al clonado de dispositivos informáticos vinculados únicamente a Cerdán. Esta vez, la investigación afecta directamente al conjunto de la organización socialista.
Los sobres con dinero y la “cultura organizativa”
Las sospechas sobre la financiación del PSOE llevan meses creciendo en los tribunales. Parte de las investigaciones nacieron tras los mensajes encontrados en el teléfono de Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos.
En esas conversaciones aparecían referencias a pagos en efectivo, gastos abonados con billetes de 500 euros y entregas de dinero realizadas desde la propia sede de Ferraz.
Las declaraciones posteriores del antiguo gerente socialista Mariano Moreno terminaron agravando todavía más las sospechas. Moreno habló ante la Justicia de una supuesta “cultura organizativa” dentro del partido basada en pagos frecuentes en efectivo a distintos cargos socialistas.
También explicó cómo la caja fuerte de Ferraz se nutría periódicamente mediante ingresos transportados en furgones blindados, sin que existiera, según los investigadores, un sistema claro de control o verificación.
Aldama, Venezuela y las mordidas a constructoras
Otro de los nombres clave dentro de la investigación es el empresario Víctor de Aldama, que en su reciente declaración ante el Tribunal Supremo aseguró haber buscado constructoras dispuestas a pagar comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones públicas.
Según Aldama, parte de esas mordidas habrían terminado financiando al partido.
Además, el empresario entregó a los investigadores documentación relacionada supuestamente con fondos procedentes de Venezuela que podrían vincularse con operaciones irregulares relacionadas con el PSOE.
A esto se suma la declaración de la empresaria Carmen Pano, investigada en la trama de los hidrocarburos, que aseguró haber entregado personalmente 90.000 euros en efectivo dentro de la sede socialista a un hombre cuya identidad todavía no ha trascendido.
El PSOE, ante una de sus mayores crisis judiciales
La entrada de la UCO en Ferraz marca un antes y un después en la crisis política y judicial que rodea al PSOE en los últimos meses.
La investigación ya no afecta únicamente a personas concretas del entorno socialista, sino que pone bajo sospecha el propio sistema de financiación del partido.
Mientras desde Ferraz mantienen silencio oficial a la espera del avance del operativo, el impacto político del registro amenaza con provocar un terremoto institucional de enormes dimensiones.
La imagen de los agentes de la Guardia Civil entrando en la sede nacional socialista supone un golpe demoledor para el Gobierno de Pedro Sánchez en uno de los momentos de mayor tensión política de la legislatura.













