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VOX abre un expediente de expulsión a Iván Espinosa de los Monteros

El ex-portavoz parlamentario de la formación lo ha anunciado en sus redes sociales

VOX ha puesto en marcha un expediente disciplinario que podría acabar con la expulsión de Iván Espinosa de los Monteros, después de que el ex-portavoz parlamentario reclamara la celebración de un congreso extraordinario para analizar la estrategia actual de la dirección del partido.

Según diversas fuentes, la decisión se basa en la denuncia de un afiliado que acusa a Espinosa de perjudicar la imagen de la formación, lo que supondría una posible vulneración de los estatutos internos de VOX.

Desde el entorno del exdirigente aseguran que su actuación responde únicamente a la defensa frente a críticas recibidas en las últimas semanas. Este procedimiento recuerda a situaciones anteriores dentro del partido, como las protagonizadas por Javier Ortega Smith o José Ángel Antelo, quienes también fueron objeto de medidas disciplinarias tras cuestionar decisiones de la cúpula liderada por Santiago Abascal.

Iván Espinosa de los Monteros dejó sus responsabilidades orgánicas y su escaño hace más de dos años, aunque ha mantenido su condición de afiliado. Ahora, queda pendiente de la resolución de este nuevo proceso interno que podría marcar su futuro dentro de la formación.

La petición de un congreso extraordinario requiere el respaldo de al menos el 20% de la militancia. Aunque el número total de afiliados no es público, se estima que ya se han superado las 1.500 firmas. En caso de que se confirme la expulsión, esta iniciativa podría verse seriamente afectada, dado que Espinosa es una de las figuras más visibles que impulsa la propuesta.

Con este movimiento, VOX podría frenar una operación interna similar a la que ya neutralizó hace dos años, cuando adelantó su asamblea general, en la que Santiago Abascal renovó su liderazgo. Aunque su posición al frente del partido no parece estar en peligro, un proceso interno de estas características podría generar tensiones en una organización aún en desarrollo.

Por su parte, dirigentes como José María Figaredo han criticado la recogida de firmas, cuestionando su transparencia y asegurando que cualquier persona podría participar sin necesidad de estar afiliada. En la misma línea, la portavoz parlamentaria Pepa Millán ha rechazado la propuesta de convocar el congreso extraordinario.

El conflicto interno ha derivado en un intenso cruce de acusaciones entre sectores críticos y miembros afines a la dirección. Este enfrentamiento se ha trasladado especialmente a las redes sociales, donde figuras como Juan García-Gallardo han sido objeto de duras críticas tras sus declaraciones sobre Lidia Bedman, esposa de Abascal, en relación con supuestos vínculos económicos con una editorial que trabaja con el partido.

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