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Los delincuentes de la amnistía: condenado por atentado contra la autoridad con instrumento peligroso

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El Supremo confirma la condena de prisión al violento que apaleó a dos mossos durante el asalto al Parlament del primer aniversario del golpe del 1-O

Mientras los separatistas y la extrema izquierda jalean la aprobación de la amnistía y exigen que termine la supuesta represión judicial, el Supremo confirmó hoy la condena de un violento independentista por atentado contra la autoridad, sentencia que encaja en lo que tachan los aludidos de persecución de jueces a ‘activistas’ por su ideología -y no por herir con un palo a dos agentes-.

La Sala Penal del Tribunal Supremo confirmó la condena impuesta a Adriá Sas Menéndez: 3 años de prisión por delito de atentado contra la autoridad con uso de instrumento peligroso y 6 meses por delito de lesiones por golpear con un palo en la cabeza a dos mossos d’Esquadra cuando participaba en una algarada frente al Parlamento de Cataluña el 1 de octubre de 2018.

Aquel día, enardecidos por consignas (a distancia de seguridad) de políticos separatistas como Torra, los CDR y otros violentos intentaron asaltar el Parlament y, según fuentes de los Mossos, el primer aniversario del golpe separatista de Puigdemont se saldó 32 policías heridos, 20 de ellos en el mínimo despliegue ante la sede parlamentaria.

El Tribunal ha desestimado los recursos de Adriá Sas y, además del ingreso en prisión, deberá pagar una multa por otro delito de lesiones y una indemnización total de 1.800 euros a los dos agentes a los que agredió.

Activista violento embozado, atacó a dos agentes que protegían el Parlamento Catalán

Según los hechos probados de la sentencia, el 1 de octubre de 2018, sobre las 20:00 horas, Adriá Sas Menéndez se manifestaba ante el parlamento catalán junto a un grupo de sujetos que lanzaban objetos, y sacudían y movían las vallas que los Mossos habían colocado en el lugar.

El agresor, describe la sentencia, llevaba puesto un pañuelo rojo que le tapaba la parte inferior de la cara, portaba un palo de madera, rígido, de más de un metro de longitud, y varios centímetros de grosor, en el que había una tela a modo de bandera”.

Adriá Sas Menéndez golpeó con ese palo al primer Mosso “en la barbilla, cuando este fue a tratar de evitar que se desmontaran las vallas. En una acción posterior, el Mosso cayó al suelo, y el violento le golpeó en la mano derecha”. Posteriormente Adriá Sas golpeó con el mismo palo a otro agente, impactándole en el casco que el mosso llevaba puesto en la cabeza.

La sentencia explicaba que ambos agentes estaban uniformados y formaban parte del dispositivo de prevención establecido ante la expectativa de que iba a producirse una manifestación en aquel lugar.

Atentado con agravante por usar un instrumento peligroso

En cuanto a la aplicación de la agravante de haber usado un instrumento peligroso en el delito de atentado, la Sala hace constar que el instrumento que el acusado portaba era un palo de madera, rígido, de más de un metro de longitud y varios centímetros de grosor “cuya capacidad lesiva es objetivamente relevante”.

Asimismo, el sujeto usó el palo contra los agentes dirigiéndolo contra sus cabezas, de modo que al primero le impactó primero en la barbilla y después en la cabeza, y le causó una herida contusa en el mentón, que requirió la aplicación de tres puntos de sutura, y al segundo le golpeó en la cabeza, y, aun cuando éste fuera provisto de un casco, le ocasionó una cervicalgia.

El Supremo confirma de ese modo se confirma la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que a su vez ratificó la condena de la Audiencia de Barcelona.

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