La visita a Ceuta del presidente de la RFEF, Rafael Louzán, y el seleccionador nacional, Luis de la Fuente, ha abierto un nuevo frente en torno al Mundial de 2030. La prensa marroquí acusa a los máximos representantes de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) de «politizar» el deporte después de que ambos viajaran este viernes a la ciudad autónoma para trasladar su respaldo a los ceutíes tras la entrada masiva de inmigrantes registrada a finales de julio.
La visita a Ceuta desata las críticas desde Marruecos
El desplazamiento del presidente de la RFEF y del seleccionador nacional no ha pasado inadvertido al otro lado de la frontera. Según recoge The Objective, el diario marroquí Le360 ha interpretado la visita a Ceuta como un movimiento que rebasa el terreno estrictamente deportivo.
El periódico marroquí ha colocado el asunto directamente en el tablero de las relaciones entre España y Marruecos y lo ha conectado con la organización del Mundial de 2030, que tendrá a España, Portugal y Marruecos como principales países anfitriones. Le360 acusa al fútbol español de «politizarse al más alto nivel» y sostiene que la presencia conjunta de Louzán y De la Fuente en Ceuta envía lo que califica como «señales políticas» a Marruecos.
La interpretación de Marruecos choca con la explicación ofrecida desde la Federación. La RFEF ha presentado el viaje como una iniciativa de solidaridad y respaldo a la población ceutí después de los episodios vividos a finales de julio. El periódico marroquí pone especialmente el foco en que Louzán y De la Fuente acudieran juntos a la ciudad autónoma. A partir de esa circunstancia, considera que el desplazamiento adquiere una dimensión que va más allá del deporte.
La batalla por la final del Mundial 2030 sigue presente
La polémica llega mientras España y Marruecos mantienen abiertas sus aspiraciones para organizar la final de la Copa del Mundo de 2030.
La decisión todavía no está cerrada y ambos países cuentan con proyectos que buscan ocupar una posición protagonista. España dispone de las candidaturas vinculadas al Santiago Bernabéu y al Camp Nou, mientras Marruecos apuesta por el futuro estadio Hassan II, proyectado en las proximidades de Casablanca.
Louzán aprovechó precisamente su estancia en Ceuta para defender que el último encuentro de la competición se dispute en España. «¿Dónde se va a jugar si no es en España?», afirmó el dirigente federativo, según las declaraciones recogidas por The Objective. El presidente de la RFEF defendió la posición española apoyándose en el peso del país dentro de la candidatura y en los resultados del fútbol nacional durante los últimos años.
El diario Le360 habla de «declaraciones políticas» y «presión mediática» por parte española para conseguir la final y presenta la pugna entre España y Marruecos como una competición que ya no gira únicamente alrededor de las características de los estadios. El escenario adquiere especial relevancia porque las federaciones de ambos países deberán trabajar conjuntamente durante los próximos años para preparar una competición que tendrá su núcleo organizativo en España, Portugal y Marruecos.
La visita a Ceuta: «España es Ceuta y Ceuta es España»
Frente a las críticas procedentes de Marruecos, la Federación ha explicado el viaje desde otra perspectiva. Louzán y De la Fuente acudieron a la ciudad para expresar su apoyo a los ceutíes después de la invasión en Ceuta registrada a finales de julio. Durante el acto institucional celebrado en el Palacio Autonómico, el presidente federativo defendió la elección de Ceuta como uno de los lugares donde mostrar el trofeo conquistado por España este verano.
Louzán aseguró que la Federación debe estar presente «en momentos difíciles» y dejó uno de los mensajes centrales de la jornada: «España es Ceuta y Ceuta es España». El presidente federativo también reclamó que la situación vivida en la ciudad encuentre una solución y destacó públicamente la labor desarrollada por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
La presencia de la Federación pretendía trasladar a los ciudadanos un mensaje que no se limitara al acto institucional. Louzán anunció que una de las selecciones nacionales disputará próximamente un partido en Ceuta. No será la selección absoluta, debido a las limitaciones de aforo del estadio Alfonso Murube, estadio de la AD Ceuta CF, según explicó el responsable de la RFEF. La Federación busca así mantener su presencia en la ciudad más allá de esta visita.
De la Fuente traslada su respaldo a los ceutíes
Luis de la Fuente también centró buena parte de su intervención en la situación atravesada por la población de Ceuta. El seleccionador reclamó recuperar cuanto antes la normalidad y trasladó un mensaje directo a los habitantes de la ciudad. Según las declaraciones recogidas por los medios, De la Fuente calificó a los ceutíes como «ídolos» por la actitud mantenida durante los acontecimientos de las últimas semanas.
«Todos los ceutíes os habéis convertido en mis ídolos», afirmó el técnico, que vinculó su mensaje con valores propios del deporte como la solidaridad, el sacrificio, el esfuerzo y la generosidad. De la Fuente aseguró además que las movilizaciones de respaldo a Ceuta celebradas en distintos puntos de España le habían generado una profunda emoción.
El seleccionador insistió ante los asistentes en que la ciudad cuenta con el respaldo de numerosos españoles y expresó su deseo de que la situación se normalice cuanto antes. La Federación llevó además hasta Ceuta el trofeo conquistado este verano, convirtiendo su exhibición en uno de los elementos centrales de una visita que la RFEF concibió como muestra pública de cercanía con la ciudad.
España y Marruecos, disputa futbolística por la final del Mundial 2030
España, Portugal y Marruecos tendrán que coordinar buena parte de la organización del Mundial, mientras Madrid, Barcelona y Casablanca mantienen sus aspiraciones respecto al partido decisivo. La elección de la sede de la final continúa abierta.
Louzán dejó clara en Ceuta la posición que defenderá la Federación española: España quiere albergarla. La prensa marroquí ha respondido interpretando tanto esas declaraciones como la presencia de la cúpula federativa en la ciudad autónoma desde una óptica política.
La visita que la RFEF presentó como un gesto de apoyo a Ceuta acaba así incorporándose también al debate que rodea a un Mundial 2030 en el que España y Marruecos serán socios organizativos y, al mismo tiempo, competirán por albergar su partido más codiciado.























