La diputada de Sumar Tesh Sidi, que ocupa el número dos de la candidatura del Frente Amplio por Madrid para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, se enfrenta a una denuncia interna por presunto acoso laboral presentada por tres antiguos trabajadores de su equipo en el Congreso de los Diputados. El caso no solo afecta a la parlamentaria, sino que también pone bajo escrutinio la actuación de la dirección de Más Madrid, a la que los denunciantes aseguran haber trasladado sus quejas sin obtener una respuesta efectiva.
Según las informaciones publicadas por El Mundo y La Razón, los extrabajadores describen una relación profesional marcada por supuestos comportamientos «abusivos, hostiles y vejatorios», menosprecios personales, cambios constantes de instrucciones y comunicaciones fuera del horario laboral.
Los denunciantes sostienen, además, que sus jornadas superaban ampliamente las 37,5 horas semanales sin una compensación adicional. Según la información difundida, el equipo llegó a organizarse mediante entre 20 y 30 grupos de Telegram, una estructura que, de acuerdo con su relato, contribuía al desconcierto provocado por las modificaciones de las órdenes de trabajo.
Uno de los antiguos colaboradores habría necesitado una baja médica por un cuadro de ansiedad y asistencia psicológica. La información publicada por La Razón señala que el medio tuvo acceso a documentación clínica relacionada con este caso.
Las quejas que salpican a la dirección del partido
Uno de los aspectos más delicados de la denuncia es el supuesto conocimiento previo de los hechos por parte de responsables de Más Madrid. Los extrabajadores aseguran que entre junio y octubre de 2025 trasladaron sus quejas a cuatro dirigentes de la formación y solicitaron amparo.
Según su versión, no se adoptaron medidas disciplinarias contra Sidi. También sostienen que la dirección temía que una reprimenda provocara la renuncia de la diputada a su escaño, circunstancia que habría tenido consecuencias en la distribución de la representación parlamentaria de la candidatura de 2023.
Estas afirmaciones forman parte del relato de los denunciantes y deberán ser contrastadas durante la investigación. Sin embargo, plantean una cuestión relevante para la organización: si los responsables del partido recibieron advertencias, qué respuesta dieron y si los protocolos internos de protección de los trabajadores se aplicaron correctamente.
Denuncia colectiva a Más Madrid
El pasado 20 de octubre, coincidiendo con la designación de Sidi como número dos del Frente Amplio por Madrid, los antiguos colaboradores remitieron una denuncia colectiva al Comité de Código Ético y de Estatutos de Más Madrid. Al día siguiente presentaron otra reclamación ante los órganos de garantías de Movimiento Sumar, al considerar que su contratación como personal eventual del Congreso se había producido a propuesta del grupo parlamentario.
Los denunciantes reclaman que se esclarezcan los hechos, se depuren las posibles responsabilidades y se preserve la confidencialidad del procedimiento.
Más Madrid niega los hechos
La formación ha respondido con cautela. Fuentes oficiales de Más Madrid señalaron a El Mundo que sus procedimientos internos garantizan el anonimato y la confidencialidad de las denuncias, de modo que los órganos competentes puedan trabajar con las debidas garantías.
Por su parte, fuentes del partido citadas por La Razón negaron los hechos denunciados, cuestionaron la credibilidad de una denuncia anónima y apuntaron a una posible represalia en pleno periodo electoral.
Los estatutos de Más Madrid contemplan sanciones por conductas hostiles, insultos y expresiones vejatorias, que pueden llegar a la expulsión en los supuestos tipificados como infracciones muy graves. Su aplicación dependerá de la investigación y de que los hechos queden acreditados. Por el momento, Sidi no se ha pronunciado públicamente sobre las acusaciones recogidas en estas informaciones.
El caso abre un nuevo frente para el espacio político situado a la izquierda del PSOE en vísperas de las elecciones. La cuestión central será determinar si existieron las conductas denunciadas y, en su caso, si la dirección de Más Madrid actuó con la diligencia exigible cuando supuestamente recibió las primeras quejas.




















