José Luis Rodríguez Zapatero se enfrenta a un nuevo frente judicial en el marco del caso Plus Ultra. La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado que el expresidente del Gobierno sea investigado también por un presunto delito de malversación agravada por las joyas valoradas preliminarmente en cerca de 1,3 millones de euros que fueron encontradas durante un registro policial.
El escrito del Ministerio Público cuestiona de manera contundente la explicación ofrecida por el exdirigente socialista sobre el origen y la posesión de estas piezas. Según la Fiscalía, Zapatero habría recibido los conjuntos de joyería en el Palacio de la Moncloa durante su etapa como presidente y, posteriormente, los habría apartado de los bienes que sí entregó a Patrimonio del Estado al abandonar el cargo.
Anticorrupción sostiene que el expresidente actuó de manera consciente y que la recepción de los regalos en su condición de jefe del Ejecutivo impide tratarlos sin más como un obsequio estrictamente privado. La acusación considera que su posición institucional resulta determinante para esclarecer la titularidad de las joyas y si debían haber sido incorporadas al patrimonio público.
La Fiscalía cuestiona su explicación
Zapatero ha defendido que recibió las joyas con motivo de la visita oficial a España del rey de Arabia Saudí en junio de 2007 y que las aceptó como muestra de cortesía y agradecimiento. Sin embargo, la Fiscalía considera que esa explicación no despeja las dudas sobre la propiedad de los bienes ni justifica que no fueran entregados junto con otros objetos recibidos durante su presidencia.
Uno de los argumentos centrales de Anticorrupción es que Zapatero realizó en 2012 una entrega de objetos a Patrimonio del Estado tras dejar el Gobierno. Para el Ministerio Público, ese antecedente apunta a que conocía la obligación de declarar y entregar determinados bienes institucionales. La acusación sostiene que la exclusión de las joyas debe analizarse a la luz de ese conocimiento.
El escrito también pone en duda la cronología expuesta por la defensa y las comunicaciones que Zapatero asegura haber remitido a las autoridades saudíes para acreditar el origen de las piezas. La Fiscalía cuestiona la suficiencia de esa documentación y considera que el núcleo de la investigación debe situarse en España, donde presuntamente se recibieron los objetos.
Un nuevo frente en el caso Plus Ultra
La petición de imputación por malversación agravada añade presión judicial al expresidente socialista, que ya está siendo investigado en relación con presuntos delitos fiscales y de contrabando vinculados a las joyas. En el mismo procedimiento, el juez examina además las sospechas sobre una supuesta trama de tráfico de influencias relacionada con el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia.
La malversación agravada puede llevar aparejadas, según la modalidad aplicable, penas de prisión de entre cuatro y ocho años e inhabilitación absoluta de hasta veinte años. La eventual responsabilidad de Zapatero deberá determinarse en el procedimiento judicial, sin que las peticiones de la Fiscalía equivalgan a una condena.
El caso plantea interrogantes relevantes sobre el uso de los bienes recibidos por los responsables públicos durante el ejercicio de sus funciones y sobre las obligaciones de transparencia que deben cumplir quienes han ocupado la Presidencia del Gobierno.
Por ahora, Anticorrupción reclama que se profundice en la investigación y cuestiona que las joyas puedan considerarse un simple regalo personal. La clave será determinar a quién pertenecían legalmente, por qué no fueron entregadas a Patrimonio del Estado y si existió una apropiación consciente de bienes públicos.




















