María del Carmen Abascal Martín, conocida como Maricarmen y convertida por el Gobierno de Pedro Sánchez en uno de los rostros vinculados a su política de vivienda, desempeñó funciones en el consejo de administración de la inmobiliaria JINUR SA. Según la documentación mercantil citada por OKDIARIO, su condición de consejera le otorgaba facultades para participar en decisiones relacionadas con los bienes y las operaciones de la compañía.
Los estatutos de la sociedad, depositados en el Registro Mercantil de Madrid, contemplaban en su artículo 27 la posibilidad de realizar operaciones con bienes inmuebles, dinero y valores mobiliarios. Asimismo, atribuían al órgano de administración competencias para celebrar contratos y ejecutar actos de gestión tanto ordinarios como extraordinarios en nombre de la empresa.
Los estatutos de JINUR SA reconocían sus facultades como consejera
La documentación mercantil distingue entre las funciones de los secretarios y vicesecretarios del consejo de administración y las de quienes, además, ostentaban la condición de consejeros.
De acuerdo con la información publicada por OKDIARIO, los estatutos establecían que los secretarios y vicesecretarios podían asistir a las reuniones del órgano de administración con voz, pero sin voto, salvo que también fueran consejeros. En el caso de María del Carmen Abascal, su nombramiento como miembro del consejo le permitía intervenir en las deliberaciones y participar en las votaciones.
Este matiz resulta relevante para conocer el alcance de sus responsabilidades dentro de JINUR SA. Su puesto no se limitaba necesariamente a las tareas administrativas propias de una secretaría, sino que incluía las atribuciones vinculadas a su condición de integrante del órgano de administración.
La actividad de la compañía estaba relacionada con la inversión inmobiliaria, el arrendamiento de propiedades y la urbanización y parcelación de terrenos. Por tanto, sus órganos de dirección intervenían en decisiones vinculadas al desarrollo y la explotación de activos inmobiliarios.
Una inmobiliaria con 950 millones de pesetas de capital social
JINUR SA contaba en 1994 con un capital social de 950 millones de pesetas, según los estatutos citados en la información original. Aplicando el tipo de conversión oficial de 166,386 pesetas por euro, esa cantidad equivale a aproximadamente 5,71 millones de euros.
Esta cifra corresponde a la conversión nominal de la moneda, no a una valoración actualizada del patrimonio de la empresa. Para calcular su equivalencia en términos de poder adquisitivo actual sería necesario aplicar un índice de inflación y precisar el periodo de referencia.
La dimensión económica de la sociedad constituye uno de los elementos destacados de la información sobre la trayectoria profesional de Abascal. La documentación mencionada sitúa su actividad en una empresa dedicada a la inversión y explotación de bienes inmuebles, un sector que también ocupa un lugar central en el debate político sobre el alquiler y el acceso a la vivienda.
La diferencia con Urbagestión y el conflicto por la vivienda de Retiro
La trayectoria de Maricarmen Abascal volvió a cobrar relevancia pública a raíz de la controversia relacionada con la vivienda del distrito madrileño de Retiro en la que residía desde hacía aproximadamente dos décadas.
Según la información publicada por OKDIARIO, la propiedad fue adquirida por Urbagestión, una sociedad cuyo capital social ascendía a 3.000 euros. Durante la polémica relacionada con la situación de la vivienda, la ministra Isabel Rodríguez calificó inicialmente a la empresa como «fondo buitre» y posteriormente empleó la expresión «pyme buitre carroñera».
La comparación entre el capital social de Urbagestión y el de JINUR SA permite observar diferencias entre ambas sociedades en ese aspecto concreto. No obstante, el capital social por sí solo no determina el patrimonio total de una empresa, su solvencia, su volumen de negocio ni el número de inmuebles que posee.
La controversia también situó a Abascal en el centro del debate sobre los propietarios, los arrendamientos y las medidas impulsadas por el Ejecutivo para abordar los problemas de acceso a la vivienda.
Maricarmen Abascal también trabajó en FIEBA SA
La documentación mencionada en la información original vincula asimismo a María del Carmen Abascal con FIEBA SA, otra sociedad en cuyo consejo de administración habría desempeñado funciones.
Según esos datos, JINUR SA y FIEBA SA compartían domicilio social en el número 36 de la calle Pradillo, en Madrid. Esta coincidencia constituye un elemento adicional para contextualizar la actividad profesional de Abascal en el ámbito empresarial e inmobiliario.
La información sobre su paso por estas compañías aporta contexto a la trayectoria laboral de la mujer que posteriormente adquirió notoriedad pública por su relación con el debate sobre los desahucios y las políticas de vivienda.
El papel de JINUR SA en el mercado inmobiliario
Los estatutos de JINUR SA describían una actividad empresarial centrada en la inversión en bienes inmuebles, su explotación mediante arrendamientos y las operaciones relacionadas con la urbanización y parcelación de solares.
Dentro de ese marco, el consejo de administración tenía competencias para adoptar decisiones y formalizar operaciones relacionadas con los activos de la compañía, de acuerdo con las facultades recogidas en sus estatutos.
La documentación mercantil citada por OKDIARIO sitúa a Maricarmen Abascal dentro de ese órgano de dirección y señala que su condición de consejera le permitía participar con voz y voto en sus reuniones.
Estos antecedentes forman parte de la información sobre su trayectoria profesional y han vuelto a salir a la luz en medio de la discusión política sobre la vivienda, los arrendadores y las medidas contra los desahucios. Para determinar con precisión el alcance de sus actuaciones concretas sería necesario examinar, además de los estatutos, las actas del consejo y los acuerdos adoptados durante el periodo en el que formó parte de la sociedad.




















