La investigación sobre las relaciones económicas del entorno de José Luis Rodríguez Zapatero con Venezuela incorpora nuevos elementos. Un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional recoge una transferencia de 181.037 euros recibida por una sociedad vinculada al empresario Julio Martínez desde una compañía venezolana cuya actividad está relacionada con el sector energético.
El movimiento de dinero llamó la atención de los investigadores por su procedencia, su importe y las características de las empresas implicadas. La transferencia se efectuó el 24 de abril de 2024, cuando ya se preparaban las elecciones presidenciales venezolanas del 28 de julio, en las que Nicolás Maduro fue proclamado vencedor en medio de graves denuncias de fraude electoral.
Según la información publicada por THE OBJECTIVE, la empresa que realizó el pago estaba bajo el control de las autoridades venezolanas. Martínez habría explicado ante la Fiscalía que los 181.037 euros correspondían a trabajos de «asesoramiento», aunque no logró concretar en qué consistieron esos servicios ni aclarar si José Luis Rodríguez Zapatero intervino de alguna manera en la operación.
La UDEF detecta una transferencia de 181.037 euros al entorno de Zapatero
Los investigadores comenzaron examinando las sociedades vinculadas a Julio Martínez, empresario considerado una figura relevante para esclarecer las actividades económicas del entorno del expresidente del Gobierno.
En ese análisis se identificaron cerca de una veintena de compañías relacionadas con Martínez. La revisión de sus movimientos financieros permitió localizar operaciones que posteriormente quedaron recogidas en un informe de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), remitido a la Audiencia Nacional en febrero de 2026.
Entre los movimientos analizados figuraba un ingreso procedente de una sociedad denominada TVBM 1998 LLC. La operación, registrada como un cobro de divisas, se había efectuado desde una cuenta de JP Morgan en Estados Unidos. En aquel momento, los investigadores no habían conseguido determinar quién se encontraba detrás de esa compañía.
La situación cambió cuando Julio Martínez respondió a las preguntas de la Fiscalía e identificó a la empresa que, según su versión, había contratado sus servicios. También atribuyó el ingreso a unas supuestas labores de asesoramiento.
La transferencia estaba vinculada a Nez Asesores, sociedad administrada por Martínez, dentro de una red empresarial cuyas operaciones financieras se encuentran bajo examen policial.
Turboven, la empresa venezolana detrás del pago
La compañía identificada por Martínez es Turboven, una sociedad vinculada al negocio de comercialización de energía generada mediante gas. Aunque desarrolla su actividad en el estado venezolano de Aragua, opera fiscalmente desde las Islas Caimán.
De acuerdo con la información publicada por THE OBJECTIVE, la empresa se encuentra bajo el control de la Corporación Eléctrica Nacional de Venezuela, organismo estatal que gestiona el sector eléctrico del país.
Esta vinculación sitúa el origen del dinero en una estructura empresarial relacionada con el Gobierno de Nicolás Maduro. La procedencia de los fondos constituye uno de los aspectos relevantes de la investigación, especialmente por la falta de explicaciones detalladas sobre el trabajo que habría motivado el abono.
Durante su declaración ante la Audiencia Nacional, el 19 de octubre, Martínez sostuvo que Turboven había recurrido a sus servicios porque mantenía un problema con el Gobierno venezolano.
Sin embargo, el empresario no concretó qué gestiones realizó para la compañía ni aportó, según el relato del interrogatorio publicado por el periódico, una explicación clara sobre la naturaleza de los servicios prestados.
La fiscal cuestionó también por qué una empresa venezolana habría contratado a un asesor en España en lugar de acudir a profesionales locales. La pregunta puso el foco en la justificación económica de la transferencia y en la necesidad de aclarar qué actividad se encontraba detrás del pago.
Los investigadores examinan una red de sociedades y movimientos financieros
La transferencia de Turboven forma parte de un análisis más amplio sobre las operaciones de distintas empresas relacionadas con Julio Martínez.
En julio de 2026, la UDEF elaboró otro informe en el que describió el ingreso de 181.037 euros en Nez Asesores como una «operación de cobro de divisas transfronteriza».
Según ese documento, la sociedad habría movido aproximadamente 1,3 millones de euros entre sus cuentas. Los investigadores sospechan que algunas de las operaciones pudieron canalizarse mediante sociedades sin actividad económica efectiva y con documentación que consideran ficticia, incluidos contratos, facturas e informes.
El objetivo de estas estructuras habría sido dificultar el seguimiento del dinero y la identificación de sus destinatarios finales, según las hipótesis recogidas en la investigación.
Por el momento, la información sobre estas operaciones debe entenderse dentro del ámbito de las pesquisas policiales y judiciales. La existencia de transferencias y sociedades investigadas no demuestra, por sí sola, que se haya cometido un delito ni acredita la participación de Zapatero en el movimiento concreto de los fondos.
No obstante, la fecha del ingreso y la relación de la empresa pagadora con el sector público venezolano han añadido relevancia política al caso.
El pago se realizó antes de las elecciones presidenciales de Venezuela de 2024
La transferencia de 181.037 euros se efectuó el 24 de abril de 2024, aproximadamente tres meses antes de los comicios presidenciales venezolanos del 28 de julio.
En aquellas elecciones, Nicolás Maduro fue proclamado vencedor por el Consejo Nacional Electoral, controlado por el oficialismo. Sin embargo, el resultado quedó cuestionado por la falta de publicación de las actas electorales desglosadas y por las pruebas difundidas por la oposición, que atribuían la victoria al candidato Edmundo González Urrutia.
José Luis Rodríguez Zapatero desempeñó un papel destacado durante el proceso electoral. El expresidente español viajó a Venezuela como observador internacional al frente de una delegación vinculada al Grupo de Puebla y mantuvo contactos con representantes de las autoridades chavistas.
Su presencia contribuyó a dar visibilidad internacional a la misión de observación en un contexto marcado por las denuncias de irregularidades, las restricciones a la oposición y las dudas sobre las garantías electorales.
La coincidencia temporal entre el pago a una empresa del entorno de Martínez y la preparación de los comicios constituye uno de los elementos que han despertado interés en la investigación. Sin embargo, esa coincidencia no acredita por sí misma que la transferencia estuviera relacionada con la campaña electoral, con la misión de observación o con las actividades políticas de Zapatero.
La polémica por la actuación de Zapatero como observador electoral
La actuación de Rodríguez Zapatero durante las elecciones venezolanas de 2024 generó críticas tanto en España como en el ámbito internacional.
Tras la votación, el Consejo Nacional Electoral anunció la victoria de Maduro, pero no publicó las actas detalladas necesarias para verificar de forma independiente los resultados. La oposición presentó documentación que respaldaba la victoria de Edmundo González Urrutia y reclamó transparencia en el recuento.
Mientras distintos gobiernos y representantes internacionales exigían aclaraciones, Zapatero evitó cuestionar públicamente la proclamación de Maduro en los términos reclamados por la oposición.
El expresidente tampoco se sumó a la petición de publicación íntegra de las actas formulada por los expresidentes Leonel Fernández y Ernesto Samper, que habían participado en la misión electoral y mantenían vínculos con el Grupo de Puebla.
Esta posición alimentó las críticas de quienes consideraban que su intervención no había ejercido suficiente presión sobre el Gobierno venezolano para esclarecer el resultado de las elecciones.
Otro de los aspectos cuestionados fue la falta de interlocución pública con María Corina Machado y con los sectores opositores que respaldaban a González Urrutia. Algunos dirigentes venezolanos llegaron a acusar a Zapatero de favorecer la estrategia internacional de Maduro.
El expresidente, por su parte, ha defendido la utilidad del diálogo y la discreción como herramientas para mantener abiertas las vías de mediación. Desde esa perspectiva, ha sostenido que evitar declaraciones públicas contundentes no equivale necesariamente a respaldar las decisiones del Gobierno venezolano.
Las críticas al papel del expresidente también llegaron a España
La controversia sobre la actuación de Zapatero en Venezuela tuvo repercusiones en la política española.
El Partido Popular reclamó al expresidente que reconociera la victoria de Edmundo González Urrutia y cuestionó su papel durante el proceso electoral. Por el contrario, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendió su labor y la conveniencia de conservar canales de comunicación con las autoridades venezolanas.
El 25 de septiembre, en una de sus primeras intervenciones públicas sobre aquellos comicios, Zapatero volvió a defender el diálogo como vía para abordar la crisis política del país. No obstante, evitó pronunciarse en términos concluyentes sobre la legitimidad de la victoria proclamada por Maduro.
Su postura consolidó la controversia sobre su relación con el chavismo y sobre el alcance de su papel como mediador político en Venezuela.
Qué se sabe del pago investigado y qué queda por aclarar
La información disponible permite identificar varios elementos relevantes para comprender el alcance de la investigación:
- Importe de la transferencia: 181.037 euros abonados a una sociedad vinculada a Julio Martínez.
- Fecha del pago: 24 de abril de 2024, tres meses antes de las elecciones presidenciales venezolanas.
- Empresa relacionada con el ingreso: Turboven, vinculada al sector energético venezolano y, según la información publicada, bajo control estatal.
- Justificación aportada: Martínez atribuyó el dinero a unos servicios de asesoramiento, aunque no concretó las tareas realizadas.
- Cuestiones pendientes: el alcance de los servicios, la finalidad económica de la operación y la eventual relación de terceros con el pago.
La investigación sobre las sociedades vinculadas a Martínez continúa siendo relevante para esclarecer el origen, el recorrido y el destino de los fondos. También será necesario determinar si la documentación aportada respalda los servicios declarados y si existió alguna conexión entre la operación empresarial y otras actividades del entorno del expresidente.
Por ahora, la transferencia constituye un elemento investigado dentro de un entramado societario más amplio. La documentación financiera, las declaraciones ante la Fiscalía y las conclusiones que puedan alcanzar las autoridades judiciales serán determinantes para establecer si existieron irregularidades y, en su caso, quiénes fueron responsables.





















