"Si el monte estuviera cuidado y desbrozado, esto no pasaría" han afirmado
El devastador incendio declarado en La Mierla (Guadalajara), que ya ha calcinado cerca de 32.000 hectáreas, ha reabierto el debate sobre las causas de los grandes incendios forestales en España. Mientras el Gobierno insiste en la influencia del cambio climático y la necesidad de reforzar las políticas contra la emergencia climática, agricultores, ganaderos y especialistas en gestión forestal sostienen que el principal problema radica en el abandono del monte y en la escasa prevención.
Uno de los testimonios más representativos es el de un agricultor y ganadero de Ujados, quien resume el sentir de buena parte del sector primario con una frase contundente: «Puede haber cambio climático, pero si el monte estuviera cuidado y desbrozado, esto no pasaría».
Los incendios dejan graves pérdidas para agricultores y ganaderos
David Santos, agricultor y ganadero de la comarca, explica que el incendio ha tenido un fuerte impacto sobre su explotación. Las llamas han arrasado prácticamente toda la superficie donde pastaba su rebaño, obligándole a mantener los animales estabulados y alimentarlos con las reservas de forraje disponibles.
A esta situación se suma la imposibilidad de aprovechar numerosos rastrojos de cereal, ya que la cosecha todavía no ha finalizado en muchas parcelas. Todo ello incrementa los costes de producción y complica aún más la actividad de las explotaciones ganaderas afectadas.
Denuncian el abandono del monte y las trabas para realizar labores de limpieza
Más allá de las pérdidas económicas, Santos considera que el incendio vuelve a poner de manifiesto un problema estructural que, a su juicio, lleva años agravándose.
El agricultor denuncia que la vegetación se acumula durante largos periodos por la falta de trabajos de mantenimiento impulsados por las administraciones. Además, asegura que muchos propietarios encuentran dificultades para limpiar sus terrenos debido a los requisitos administrativos y a las autorizaciones necesarias para realizar actuaciones como eliminar zarzas o desbrozar determinadas zonas.
Según explica, esta situación favorece la acumulación de maleza, espinos, estepas y matorral, convirtiendo amplias superficies forestales en un combustible continuo que facilita la rápida propagación del fuego cuando se produce cualquier foco de ignición.
El pastoreo, clave para reducir el combustible vegetal
Santos también advierte de que el avance constante de la vegetación reduce cada vez más las zonas disponibles para el pastoreo, limitando la actividad ganadera y favoreciendo una mayor acumulación de biomasa.
«La oveja cada vez tiene menos terreno porque todo acaba cubierto de broza. Cuando desaparece el pastoreo, el monte termina convirtiéndose en una selva», señala.
Como ejemplo, recuerda que el año pasado se realizó un desbroce en una parte concreta de su explotación para facilitar el acceso del ganado. Precisamente esa franja fue una de las pocas zonas donde el incendio logró frenar su avance, una circunstancia que interpreta como una demostración de la importancia de la gestión forestal preventiva.
Expertos en medio ambiente alertan del aumento del combustible forestal
Una valoración similar realiza Enrique García, doctor en Medio Ambiente, ingeniero forestal y licenciado en Ciencias Ambientales.
El especialista sostiene que el crecimiento continuado de la masa forestal, unido al descenso del pastoreo, la menor extracción de leña y el progresivo abandono del medio rural, ha provocado una acumulación constante de combustible vegetal que incrementa el riesgo de incendios de gran magnitud cuando coinciden altas temperaturas, sequía y fuertes vientos.
Reclaman el mantenimiento de los cortafuegos
Las críticas del sector también se dirigen al estado de numerosos cortafuegos.
Según Santos, muchas de estas franjas han dejado de cumplir su función porque la vegetación ha vuelto a invadirlas hasta alcanzar una densidad similar a la del resto del monte. En su opinión, mantener despejadas estas zonas debería ser una prioridad para reducir la velocidad de propagación de incendios como el registrado en la Sierra Norte de Guadalajara.
El Gobierno insiste en reforzar las políticas frente al cambio climático
Durante su visita al puesto de mando avanzado instalado en Tamajón, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció una nueva línea de ayudas dotada con 300 millones de euros destinada a pymes y startups que desarrollen soluciones relacionadas con el cambio climático.
Asimismo, defendió la necesidad de alcanzar un gran pacto de Estado sobre la emergencia climática, reforzando la prevención, la concienciación ciudadana y la disponibilidad permanente de recursos para hacer frente a los incendios forestales.
El sector reclama una gestión forestal más activa
David Santos reconoce que las altas temperaturas y las olas de calor pueden favorecer incendios más intensos, pero considera que centrar el debate únicamente en el cambio climático deja en un segundo plano otros factores que, a su juicio, resultan determinantes.
El agricultor sostiene que una adecuada gestión forestal, con labores periódicas de limpieza, desbroces, mantenimiento de cortafuegos y aprovechamiento ganadero del monte, reduciría notablemente la capacidad destructiva de los incendios.
«Podrían quemarse unas pocas centenas de hectáreas, no decenas de miles», concluye.





















