La Guardia Civil encontró con vida a la joven sevillana entre los restos del vagón ocho, el más afectado por el choque en Urda. El agente que la rescató cuenta que escucharon sus gritos y, cuando localizaron su mano, se turnaron para no soltarla mientras retiraban los escombros.
Almudena fue la única persona rescatada con vida del vagón ocho del Iryo, según el testimonio del guardia civil Salvador Correa, uno de los agentes que participó en las labores de emergencia tras el accidente ferroviario de Urda. La joven permaneció atrapada durante más de una hora, consciente y herida, entre los restos del convoy.
El vagón estaba volcado y los rescatistas tuvieron que avanzar arrastrándose por el interior. Al principio no podían verla. La encontraron al escuchar su voz y después localizaron una mano entre los hierros.
«Le agarramos la mano y ya no la soltamos»
Los agentes taponaron las heridas sangrantes de la joven y comenzaron a retirar lo que la mantenía atrapada. Mientras trabajaban, se turnaron para mantener el contacto con ella y hablarle.
Salvador recuerda que supieron que se llamaba Almudena porque se lo preguntaron. Deducían que era sevillana por una pulsera verde de una hermandad que llevaba en la mano. Tras más de una hora de trabajo, consiguieron liberarla y trasladarla para recibir atención médica.
«Fue la única persona que pudimos rescatar de allí con vida», explicó el agente al relatar la intervención. La Guardia Civil ha compartido su testimonio en medio del duelo por las víctimas del accidente, que dejó 69 fallecidos.
El agente pasó horas sin saber si seguía viva
Tras el rescate, Salvador no supo durante horas si Almudena había sobrevivido. Preguntó a conocidos en el hospital si había ingresado una joven con ese nombre y pidió que le confirmaran únicamente si seguía con vida.
Más tarde pudo hablar con la pareja de la superviviente, que le confirmó que estaba viva. El alivio llegó después de una jornada en la que los equipos de emergencia trabajaron entre vagones destrozados y atendieron a pasajeros atrapados.
Urda despidió a las víctimas del accidente
El testimonio del rescate se conoció el mismo día en que Urda celebró una misa funeral por las víctimas del choque ferroviario. La iglesia de San Juan Bautista se quedó pequeña y numerosos vecinos siguieron la ceremonia desde fuera.
En la misa, presidida por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, se leyó el mensaje de pésame enviado por el papa León XIV. La localidad recordó a las 69 personas fallecidas mientras continúan las investigaciones sobre las causas del accidente.
La historia de Almudena no reduce la dimensión de la tragedia, pero permite conocer la labor de los guardias civiles, bomberos y sanitarios que trabajaron en el rescate. Salvador y sus compañeros mantuvieron la mano de la joven mientras retiraban los restos que la aprisionaban y lograron sacarla con vida.





















