El terremoto político y técnico desatado por la grave crisis ferroviaria en España se ha cobrado su primera gran cabeza directiva. El vicepresidente económico y recién nombrado ministro de Transportes en funciones, Carlos Cuerpo, ha fulminado este miércoles al presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña.
La decisión se ha hecho efectiva tan solo un día después de la dimisión del exministro Óscar Puente y una semana después de la tragedia de Urda (Toledo), que junto al accidente de Adamuz (Córdoba) el pasado enero suma un devastador balance de 115 fallecidos.
La destitución fue comunicada personalmente por Cuerpo en el transcurso de una reunión de urgencia mantenida en la sede del ministerio con el propio Marco de la Peña y el secretario de Estado de Infraestructuras, José Antonio Santano.
Con este movimiento de calado, el nuevo titular de Transportes busca atajar de raíz el descrédito del sistema ferroviario español y tomar el control directo de la infraestructura en un momento de máxima tensión institucional y social.
Experiencia en el Gobierno Vasco
Luis Pedro Marco de la Peña, nombrado en septiembre de 2024 bajo el aval directo de Óscar Puente, abandona el cargo tras poco más de dos años al frente del administrador de infraestructuras.
Ingeniero de Caminos de 57 años y con experiencia previa en el Gobierno Vasco, su gestión había quedado fuertemente marcada tras haber reestructurado la cúpula de Adif para asumir bajo la dependencia directa de Presidencia el área clave de Seguridad en la Circulación.
El movimiento fulminante de Carlos Cuerpo se produce horas después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le encomendara la gestión del ministerio tras la salida de Puente.
Cuerpo, que ha asumido la cartera asegurando tener «muy presente» la memoria de las víctimas, afronta ahora el titánico reto de reestructurar la cúpula técnica, restablecer los protocolos de seguridad en la red y devolver la confianza pública a la alta velocidad española.





















